Junio 19, 2024 [G]:

Un llamado a la acción para proteger la vida de nuestros niños indefensos


Miércoles 10 de Abril de 2024, 10:15am






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El derecho a la vida es un derecho fundamental consagrado en la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia en su artículo 15 que textualmente señala: “Toda persona tiene derecho a la vida y a la integridad física, psicológica y sexual. Nadie será torturado, ni sufrirá tratos crueles, inhumanos, degradantes o humillantes. No existe la pena de muerte”. Sin embargo, la realidad para varios niños en el país dista mucho de este ideal.

Cifras que duelen

Según datos del Ministerio Público, en 2023 se registraron 25 casos de infanticidio en Bolivia y la mayor incidencia está en el departamento de Santa Cruz con 8, seguido por La Paz con 6, Potosí y Cochabamba con 4 en ambos casos. En los dos primeros meses de 2024, la fiscalía registró 7 infanticidios siendo el departamento de La Paz, el de mayor incidencia con 3 casos.

¿A quién se le puede ocurrir terminar con la vida de un pequeño inocente? La respuesta es aún más alarmante, los principales agresores son los progenitores, es decir las mismas personas que le dieron la vida y reaccionaron violentamente a peleas, una separación conyugal, problemas económicos, por el consumo de alcohol, entre otros.

Aunque las razones para cometer este tipo de crímenes, parecen incomprensibles también pueden deberse a situaciones como la pobreza extrema,  la violencia intrafamiliar, la falta de planificación familiar o embarazos no deseados.

Daños para toda la vida

La violencia contra los niños es un problema grave que tiene consecuencias devastadoras para su desarrollo físico, psicológico y social. Los niños que sufren violencia son más propensos a experimentar una serie de problemas de salud como cicatrices por lesiones, cortes, quemaduras, retraso en su crecimiento y desarrollo o problemas de salud a largo plazo, como enfermedades cardíacas, diabetes y obesidad. Los menores también pueden registrar daños psicológicos como el trastorno de estrés postraumático, pueden sufrir cuadros de ansiedad y depresión, baja autoestima, dificultades para aprender y concentrarse, presentar conductas agresivas y comportamiento antisocial.

Cuando un niño creció  en un entorno de violencia es propenso a tener dificultades para formar relaciones sanas, puede presentar problemas en la escuela con sus compañeros y hasta una conducta suicida o desarrollar la adicción al consumo de alcohol o drogas.

Los efectos de la violencia en los niños pueden durar toda la vida. Es importante recordar que la violencia nunca es la respuesta y que todos tenemos la responsabilidad de proteger a los niños de cualquier forma de maltrato.

Medidas para proteger el derecho a la vida de los niños

El Estado tiene  la obligación de proteger la vida de los niños, sin embargo, resulta dificultoso saber con certeza lo que ocurre en el seno de la familia y la casa que socialmente es conocida como el lugar más seguro para las personas. Empero, no se puede ejecutar sanciones justas cuando el sistema judicial es manipulado en función a los intereses de quienes administran la justicia y el poder económico de los implicados y partes en conflicto.

Como sociedad también necesitamos tomar medidas urgentes como el desarrollo de programas de apoyo económico a las familias más pobres, brindar atención médica y psicológica gratuita a las víctimas de violencia intrafamiliar (madres e hijos), fortalecer en el hogar los valores como el respeto a la vida, apoyar a la educación sexual en escuelas, universidades  y centros educativos, crear redes de apoyo social en los municipios y barrios con mayor incidencia de pobreza.

El derecho a la vida de los niños en Bolivia es un tema que debe ser abordado con seriedad y urgencia. Es necesario que todos trabajemos juntos para proteger a los pequeños más vulnerables de la violencia y garantizar su supervivencia.

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