1. ¿Es factible que el BCB devalúe oficialmente el boliviano en las condiciones actuales?
Sí, es factible, pero es una decisión de alto riesgo macroeconómico si no viene acompañada de medidas complementarias.
Tres razones concretas por las que sí puede darse:
1. El tipo de cambio fijo ya no existe en los hechos
Con un dólar:Oficial: Bs 6,96
Referencial BCB: Bs 9,35
Paralelo: Bs 9,51
El mercado ya opera con un dólar 35–40% más caro. El BCB ya reconoció implícitamente la devaluación al publicar un “tipo de cambio real”. Formalizarla es coherente con la realidad económica.
2. El BCB no tiene divisas para defender el tipo de cambio oficial
Las RIN son $us 3.907 millones, pero:
86% es oro (no líquido de inmediato).
Solo $us. 487 millones son divisas.
Con ese nivel de dólares líquidos, defender un tipo de cambio fijo es inviable. La devaluación es, en parte, una respuesta a la restricción externa.
La devaluación es técnicamente viable, pero social y políticamente muy riesgosa en el corto plazo.
El BCB puede hacerlo, pero no sin costos sociales elevados.
3. El esquema de bandas permite “ordenar” el mercado cambiario
Un tipo de cambio flexible con bandas (9–10 Bs) permitiría:
• Reducir arbitrajes.
• Unificar señales de precios.
• Disminuir la brecha con el paralelo.
No es una liberalización total, sino una devaluación administrada.
2. Aspectos positivos y negativos de una devaluación oficial
Aspectos positivos
1. Sinceramiento macroeconómico
Se elimina la “ficción” del dólar barato. Mejora la transparencia fiscal, cambiaria y financiera.
2. Mejora contable para el Estado y el BCB
Los activos en dólares del BCB (oro y divisas) valen más en bolivianos, fortaleciendo balances contables.
3. Incentiva exportaciones y reduce importaciones
Aunque Bolivia no es muy diversificada, el tipo de cambio más alto corrige parcialmente el déficit externo.
Aspectos negativos
1. Golpe inmediato al salario real
Los salarios están en bolivianos, los precios ya no. Una devaluación oficial reduce el poder adquisitivo de manera directa.
2. Aceleración inflacionaria
Especialmente en:
• Alimentos importados.
• Insumos industriales.
• Medicamentos.
• Combustibles (si se ajustan).
• Otros productos importados.
3. Impacto fiscal indirecto
Más inflación → mayor presión para:
✓ Incremento de bonos.
✓ Aumentos salariales.
✓ Mayores subsidios/subvenciones.
Todo esto deteriora el déficit fiscal.
3. ¿Pasar a tipo de cambio flexible es reconocer una devaluación? ¿Efectos en salarios?
Así es. En los hechos, es reconocer una devaluación oficial del peso boliviano.
Aunque se le llame “flexibilización”, el salto de 6,96 → 9–10 bolivianos por 1usd, implica una devaluación oficial del 29 al 44%.
Efectos inmediatos:
1. Caída del salario real
Si el salario mínimo no se ajusta de forma inmediata:
El poder de compra cae automáticamente.
Especialmente en alimentos y servicios básicos.
2. Pérdida de capacidad de ahorro
Los ingresos en bolivianos pierden valor frente a bienes dolarizados.
3. Mayor informalización
Empresas pequeñas se ajustan vía:
➢ Reducción de personal.
➢ Pagos informales.
➢ Menor estabilidad laboral.
4. ¿Quiénes ganan y quiénes pierden con la devaluación?
GANADORES
1. El Banco Central de Bolivia (en términos contables)
• El oro (86% de las RIN) vale más en bolivianos.
• Mejora su posición patrimonial nominal.
2. Exportadores y sectores que facturan en dólares
Minería, agroexportación, algunos servicios, y otros
3. El Estado como recaudador indirecto
Más inflación → mayor recaudación nominal (aunque no real).
PERDEDORES
1. Trabajadores y asalariados
Son los principales perdedores por la caída del salario real.
2. Pensionados y la Gestora Pública
Las pensiones están en bolivianos.
Si no se indexan, pierden poder adquisitivo.
3. Ahorrantes en bolivianos
Especialmente quienes mantienen depósitos de largo plazo.
5. Riesgos de una devaluación oficial sin medidas de compensación (DS 5503 abrogado)
Este es el mayor problema del escenario actual, ya que algunas medidas que apuntaban a respaldar la devaluación y sus efectos, fueron eliminadas.
Riesgos concretos:
1. Inflación sin red de contención
Sin:
• Ajustes salariales.
• Compensaciones focalizadas.
• Protección a pensionados.
La devaluación se traduce en empobrecimiento neto.
2. Pérdida de credibilidad institucional
Devaluar sin reglas claras:
a) Aumenta la incertidumbre.
b) Incentiva dolarización informal.
c) Fortalece el mercado paralelo.
3. Riesgo social y político
La población ya paga precios altos, pero ahora lo hará con:
Salarios oficialmente devaluados.
Sin amortiguadores claros.
DEVALUACIÓN DE FACTO VS OFICIAL
Bolivia ya vive una devaluación en la práctica, porque el dólar real que usa la economía está muy por encima del oficial. El Banco Central de Bolivia ya no tiene suficientes dólares para sostener el tipo de cambio fijo (desde el 2023) y las RIN están casi totalmente en oro (problema estructural).
Devaluar oficialmente es técnicamente posible, pero hacerlo hoy, sin respaldo en dólares y sin medidas de protección, puede provocar más inflación y malestar
social. El problema no es devaluar, sino cómo y cuándo hacerlo.
CONCLUSIÓN GENERAL
El dólar barato ya no exste, pero los sueldos siguen siendo “baratos”. La economía ya se ajustó al dólar caro, pero la gente no.
Una devaluación oficial ordena las cuentas del Estado y del Banco Central de Bolivia, pero desordena el bolsillo de la población si no hay compensaciones.
Devaluar sin protección sería trasladar todo el costo del ajuste a los trabajadores, jubilados y familias.
RECOMENDACIÓN SENSATA
Si el Gobierno decide devaluar, no debe hacerlo solo.
Primero se necesita:
Un colchón de dólares para evitar descontrol.
Ajustes graduales y no de golpe.
Protección a salarios y pensiones.
Apoyo a los productos básicos.
Y, sobre todo, decir la verdad a la gente.
Devaluar sin plan es crisis.
Devaluar con respaldo y protección es ajuste responsable.



