Nos encontramos a puertas de tomar una decisión trascendental para nuestro futuro como nación. Ante nuestros ojos yace una carretera llena de peligros, pero con baches temporales que evitaron ver estos obstáculos, la estructura se cae y el deterioró es evidente, además que tiene una infinita cantidad de trancas que lo único que hacen es reducir nuestra velocidad como País y recolectar un peaje cuyo destino es desconocido. Pese a ello, aun se escuchan voces que deberíamos seguir transitando sobre ella de manera irresponsable con nuestros vehículos viejos y lo peor, a toda velocidad. ¿Pero por qué nos aferramos a este camino y no a construir uno nuevo, actual y de alta velocidad? Es solo por miedo a lo desconocido, por miedo a salir de nuestra zona de confort, por miedo a aceptar la realidad y entender que todo es obsoleto o peor aún, por miedo a mirarnos internamente y darnos cuenta cuan egoístas y ciegos hemos sido con los demás. Creo que todos han sentido esta sensación en la actualidad, porque resulta, que, para construir la nueva carretera, nuestro gobierno no tiene el dinero y la única forma será si todos apoyamos con nuestra cuota de voluntad y sacrificio.
Sacrificio es lo que no queremos escuchar a ningún costo, aunque ya sea una verdad a voces que estuvimos vendados con una tela de un falso sentido nacional y que solo la enorme cantidad de trancas que tiene nuestra vieja carretera era la que vivía un modelo económico estable y reconocido en la región y con recursos económicos abundantes; pero la emprendedora, la ama de casa, el transportista, él cuentapropista, el exportador y el pueblo en general solo sentía los golpes de los baches en su camino al trabajo y su retraso en su horario de llegada por la enorme cantidad de trancas que tenía que pasar hasta llegar a su destino final. Sin importar si su vehículo se dañaba en el proceso o el combustible que cargaba lo tenía visitando al mecánico cada fin de semana, lo importante era llegar a la escasa fuente de trabajo, por que perderla significaba hambre y deudas en nuestras familias.
Es hora de establecer la trayectoria a una Patria con capital para todos. Pero esto que significa en nuestra actual realidad. Pues bueno, significa construir esta nueva carretera que implica el sacrificio de todos, porque la antigua, la que resulto siendo ‘‘cómoda’’ ya no está más ahí, se cayó a pedazos y no se puede transitar más por ahí, peor aún poder pasar por las estaciones de servicio que tenía y vendían combustible barato con colas interminables y gasolina que dañaba nuestros motores. Y del otro lado, la que, si era de buena calidad, pues bueno esta estación de servicio siempre estaba vacía y su cisterna se desviaba por la misma carretera al contrabando.
Ahora nos detenemos a mirar en pasos precisos lo que significa trazar este nuevo camino hacia una Patria estable y ya no mirar el retrovisor y olvidarnos del espejismo de estabilidad. La buena noticia es que ya hemos dado los primeros pasos, se ha decidido con la votación del pueblo apostar por un modelo diferente al anterior y que desde una mirada personal y constructiva pienso que deberíamos transitar en consenso y de manera sistemática los siguientes pasos:
- Abastecer el mercado interno de combustibles líquidos para acabar con la escasez y la ruptura de la cadena de logística de la población y la industria. A través de alianzas estratégicas que establezcan líneas de crédito a pagar en el futuro.
- Luchar de manera frontal contra el contrabando de combustibles hasta que el mismo siga subvencionado, esto para reducir el incremento abrupto de la demanda de combustibles líquidos que se registró desde 2021 y que no tiene una explicación estadística, ya que pasamos de importar +/- 2000 millones de dólares de combustibles líquidos el 2019 a casi +/-4000 millones de dólares el 2022. Esto solo puede ser explicado desde el contrabando, sin olvidar que habíamos salido de una Pandemia.
- Abrir y facilitar la importación de combustibles al sector privado para que pueda participar sin restricción alguna y el mercado se abra a diferentes proveedores, esta medida podrá incrementar la oferta y aquellos usuarios que quieran evitar las filas podrán acceder a estos combustibles, a través de un DS que temporalmente y de manera extraordinaria a lo descrito en la constitución, que solo faculta a YPFB como único comercializador, sea dado por carácter de emergencia energética nacional al sector privado. Al mismo tiempo, también es muy importante tomar medidas de lado de la demanda. Se debe facilitar e incentivar la importación de vehículos Flex (alta o total tolerancia al Alcohol, hay disponibles en todas las marcas y son muy usados en países como Paraguay y Brasil). También incentivar la importación de medios de transporte a GNV y eléctricos en función a su compatibilidad en las regiones y su tipo de uso. El diversificar nuestro parque automotor es una tarea de largo plazo, pero con los incentivos adecuados y con precios mejorados de a poco se podrá diversificar la demanda de energía.
- Cronograma del aterrizaje de la ayuda y préstamos internacionales para el incremento de las reservas y una dedicación al pago a proveedores de combustibles explicadas en el punto 1. Por otro lado, esto conllevando al restablecimiento y la seguridad correspondiente a la banca privada para la atracción del manejo de cuentas en dólares, no solo para exportadores, sino también para personas naturales y de esta manera continuar apoyando la estabilidad del tipo de cambio y controlar la inflación de los productos al igual que generar un circulo virtuoso para mantener la provisión de combustibles.
- Transparentar el tipo de cambio, entendiendo que la gran mayoría de productos ya ha sufrido una modificación de precios en momentos más altos de la cotización paralela. Establecer el apoyo necesario desde una alianza con el sector privado para estabilizar los precios de los productos esenciales de la canasta familiar posterior al sinceramiento del tipo de cambio y compensar con la apertura de las restricciones de las exportaciones. Al mismo tiempo, generar alianza con la policía, alcaldías y gobernaciones para el control de precios en los mercados y evitar de esta manera el agio y la especulación.
- Establecer seguridad jurídica interna e internacional. Modificar la ley de inversiones y establecer un nuevo marco regulatorio y jurídico para el sector hidrocarburos entendiendo que el DS de la ‘‘Nacionalización’’ 28701 ha significado legalmente al estado el pago por concepto de indemnización 700 millones de dólares a las petroleras ‘’nacionalizadas’’. La desinversión en el sector de exploración, debido a que para campos que produzcan más de 100 millones de pies cúbicos el incremento del régimen fiscal de 50% establecido en la ley 3058, paso a 82% y finalmente, establece atribuciones únicas a YPFB que fueron remarcadas en la nueva constitución de 2009 y que cuartan la inversión extranjera directa, al igual que la participación del sector privado en el área de comercialización, sin olvidarnos de la Ley 767 de incentivo a la producción de líquidos que creo un fondo proveniente del 32% del IDH y que nunca tuvo efecto dada su complejidad de aplicación, por estas razón hoy el País toca su nivel más bajo de reservas. Toca restablecer estos marcos normativos para hacer nuevamente atractivo el País a la inversión en el sector hidrocarburos que es de vital importancia para la reactivación económica e incentivar la producción no solo de gas, sino también de líquidos que actualmente paga el barril producido 27 dólares y que en un País de contradicciones aferrado a lo nuestro, prefiere importar a precio internacional producto refinado a un barril de 70 dólares. El claro ejemplo de que lo “nuestro” y lo nacional popular tuvo un costo que impacto de manera negativa nuestra producción nacional y tiene a las refinerías trabajando a niveles mínimos.
- Actualmente algunos grandes consumidores de la Minería y el Agro ya importan su propio combustible, por lo cual la competitividad de sus productos está en condiciones iguales que la de sus pares en la región. A ese modelo deben llegar todos aquellos productores que dediquen la mayoría de su producción a la exportación, el estado hará todos los esfuerzos para facilitar los permisos de importación o caso contrario el estado podrá proveer a precio internacional a dichos grandes y medianos consumidores.
- Se establecerá todas las condiciones para el incentivo de exportación de todos los sectores como el Agro, Minería, etc. Esto siempre y cuando se trabaje en un nuevo sistema de impuestos que sea atractivo tanto para el estado como también para el sector productor. Es de vital importancia que los sindicatos de los sectores también apoyen las medidas a establecer para evitar los negocios ilegales y formalizar sus economías. La creación de empleos dignos y servicios de calidad parte del pago de impuestos para el desarrollo de la Patria, todas estas medidas serán tomadas dentro de un consenso nacional para rescatar la economía de las familias bolivianas. Finalmente, impulsar en una alianza publico privada la construcción del HUB Santa Cruz para la exportación de nuestros productos dadas nuestras condiciones mediterráneas y al mismo tiempo impulsar el turismo como centro de conectividad de la región.
- Cortar la subvención a nivel nacional a la gasolina y al diésel y focalizar un subsidio a los sectores más vulnerables y al transporte público. Para ello se necesitara del trabajo conjunto de las Alcaldías, ANH y Policía nacional para cruzar la información del parque automotor y validar este registro desde una aplicación de manera personal para conocer si estará dentro del grupo que contara con el subsidio focalizado, en caso este dentro de este sector vulnerable, podrá registrar su número de cuenta en la aplicación y de manera mensual le llegara el subsidio económico a su cuenta para apaliar la diferencia del precio internacional de los combustibles. El monto de este subsidio estará dado por el tipo de vehículo, uso promedio y dedicación del mismo, todo esto para el sector particular.
En el caso del sector público, el registro se llevará a cabo de manera física en las ventanillas correspondientes de las instituciones y será presentada por las máximas autoridades de los sindicatos de transporte. Se analizará el nivel de uso promedio y estadístico que tienen los sindicatos y ellos estarán encargados de la presentación de toda la documentación de sus afiliados. Posterior a ello se establecerá un número de cuenta de cada sindicato para que el ministerio de economía pueda realizar el desembolso del subsidio. Sera responsabilidad del sindicato administrar estos recursos y hacer efectivo a todos sus usuarios, mismos que podrán validar que el deposito fue efectuado a su institución en la página oficial del Ministerio.
Esta no será solo una tarea del Gobierno, sino también de las Gobernaciones, Alcaldías, Policía, Militares, transportistas, sector privado y pueblo en general. Que mayor capitalismo para todos que hacerlo lo más participativo posible, para que todos cuiden el subsidio y la economía del pueblo. Si en algo tenía razón él expresidente Luis Arce fue en que no se cuidó la nacionalización, esto porque no permitió la participación de todos los sectores, incluido el privado. No se pudo entender que Bolivia es más grande que cualquier deseo monopólico estatista, al contrario, se manejó de manera egoísta y sin visión holística encerrada en centralismo, cuando el pueblo quedo desprotegido. Para evitar esto y asimilar la lección que deja esta página dura de nuestra historia, es que, ahora unidos como hermanos bolivianos, debemos cuidar y participar del capitalismo para todos propuesto por el presidente Paz, de otra forma talvez ya no tengamos carretera que transitar y menos aún carretera que construir.
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