Junio 19, 2024 [G]:

El monstruo del interregno


Martes 23 de Abril de 2024, 10:15am






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“L´État, c´est Moi” una vieja frase del Rey Luis XIV de Francia, pronunciada en 1655 ante el Parlamento de Paris, “El Estado soy yo”. Durante los 14 años del evismo se construyó una institucionalidad donde “Evo era el Estado y el Estado era Evo”, la Presidencia del Estado se convirtió en un supra-poder por encima de los cuatro órganos del Estado (Legislativo, Electoral, Judicial y Ejecutivo). El Chapare gobernó este país durante 14 años, a través de un individuo que era Presidente del Estado, Presidente del MAS-IPSP, Presidente de las 6 Federaciones del Trópico de Cbba y Secretario Ejecutivo vitalicio de la federación del Trópico. Ese es el modelo de Estado que ha heredado Luis Arce, salvando las distancias, estÁ claro que Luis no es Evo, pero también es cierto que la herencia recibida permanece intacta, vivimos en un Estado formalmente democrático pero políticamente autoritario.

2. Crisis

La fractura de todas las bancadas en la Asamblea Legislativa Plurinacional -MAS;CC y Creemos-, responde a una profunda crisis de liderazgo, pero fundamentalmente a la grotesca deformación de un sistema político: mono-partidista, caudillista, no competitivo, en el cual el MAS-IPSP es el núcleo de la política nacional, llegando al absurdo de ser al mismo tiempo oficialismo y oposición. Hay una fragmentación del espacio político producto del golpe del 2019 que ha desbaratado la estructura interna de la vieja política y ha sumido al país en una montaña rusa en la que cualquier cosa es posible.

3. El monstruo del interregno

En Bolivia tenemos 166 asambleístas; 130 diputados y 36 senadores. 2/3 se logran con 111 votos.

El partido mayoritario es el MAS pero está dividido, la facción Arcista cuenta con 6 senadores y 45 diputados, haciendo un total de 51 votos y la facción Evista que tiene 15 senadores y 30 diputados, haciendo un total de 45 votos. Ambos muy lejos de los 111 necesarios para los 2/3

Creemos también tiene fracturas, sus 4 senadores y 16 diputados, en total 20, responden a tres facciones. Una parte responde a Jhonny Fernández, otra a Angélica Sosa y la mayoría supuestamente a Camacho. Es una bancada que según el tipo de incentivo podría apoyar al Evismo o al Arcismo, conforme a la conveniencia del momento.

Comunidad Ciudadana tiene 11 senadores y 39 diputados; haciendo un total de 50. Varios de sus diputados han sido coptados por el MAS a través de prebendas o la asignación de cargos tanto en el ejecutivo como en el legislativo. Los 19 asambleístas tránsfugas CC oscilan en su voto en función de intereses del momento.

4. Posibilismo

En todas las bancadas hay una combinación peligrosa de deslealtad, transfugio y oportunismo. La consecuencia lógica “el cuoteo”, Los 166 asambleistas deben elegir 36 candidatos al Tribunal Supremo de Justicia, y 36 candidatos al Tribunal Constitucional Plurinacional; 14 candidatos para el Tribunal Agroambiental y 10 para el Consejo de la Magistratura, haciendo un total de 96 cargos, de los cuales el 50% deben ser mujeres. Solo necesitan encontrar la fórmula para distribuirse el pastel de la manera equitativa, sin la mediación de partidos, ideología, o líderes que intervengan en esta suerte sin blanca.

El pastel es muy grande y alcanza para todos y eso lo saben los candidatos, quienes ven las magistraturas como un gran negocio.

5. El obstáculo

El problema es cumplir el requisito de equidad de género, cumplir con el cupo de 50% de candidatas mujeres; en el caso del Tribunal Constitucional Plurinacional por ejemplo, los departamentos de Santa Cruz y Cochabamba no habilitaron a ninguna mujer. En los departamentos de Pando, Beni y Potosí hay una sola mujer. En Tarija son tres, en La Paz nueve, Oruro cinco y en Chuquisaca seis. Este es un problema de fondo porque no se cumplen con los requisitos para llevar adelante la elección, razón legal suficiente que pudiera hacer caer todo el proceso de selección.

6. Epifanía

Las elecciones judiciales se han convertido en el Circo Romano y cortina de humo perfectos para distraer al país de los verdaderos problemas que nos atingen a los Bolivianos. Sin necesidad de reclamar el poder como Luis XIV, está claro que el Estado sigue siendo ese supra-poder que está contenido en la figura de una persona y que con mucha comodidad controla la justicia. Sí preguntaríamos a Ramses el astrólogo de moda nos diría: “Las elecciones judiciales no se llevarán adelante”, no porque la Asamblea no se anime a cuestionar o a enfrentarse a Luis XIV, si no simplemente porque Luis XIV es el Estado y contra esa hegemonía, solo Dios podría hacer valer un contra-poder que claramente está fuera del alcance de nosotros, simples mortales.

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