Julio 14, 2024 [G]:

El fraude a la reposición de billetes


Martes 9 de Julio de 2024, 6:15pm






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El presidente interino del BCB, Edwin Rojas, afirmó que “el Banco Central de Bolivia no imprime billetes, todo lo que hace es hacer la provisión, es un trabajo netamente administrativo para la provisión necesaria de billetes, que pueda necesitar nuestra economía”. También dijo que el BCB emitirá “18 mil millones de bolivianos en términos monetarios”, y que estos serían simplemente para “reposición de billetes”. Verifiquemos sus afirmaciones.

La Constitución Política del Estado (CPE) en su artículo 328, parágrafo I, numeral, 4, establece que es atribución exclusiva del BCB “Autorizar la emisión de la moneda”, es decir, de la moneda de metal o de papel designada “el boliviano”. El artículo 10 de la Ley del BCB señala que “El BCB ejercerá en forma exclusiva e indelegable la función de emitir el ‘Boliviano’, en forma de billetes y monedas metálicas”. 

Entonces, es irrelevante que quien autoriza la emisión, el BCB, imprima por sí mismo la moneda que emite o contrate a un tercero para que la imprima. En cualquiera de ambos casos, el BCB es el directo responsable de la emisión de la moneda nacional: de “mantener la estabilidad del poder adquisitivo interno de la moneda”, como señala el artículo 327 CPE y de la actual inflación. Los bolivianos no somos tontos, el presidente del BCB tiene que dejar de mentirle al pueblo.

Sobre la “reposición” de billetes, es un hecho que quien repone cambia a su propietario la moneda dañada por otra nueva del mismo valor nominal. Ejemplo, retiro un billete de Bs 10 dañado cambiándolo por otro billete nuevo de igual valor nominal; destruye el billete dañado para evitar la inflación. Continúan circulando en el mercado los mismos Bs 10 originales.

Completamente distinto es que a la cantidad total de bolivianos circulante en el mercado se les añada otra cantidad adicional sin retirar de circulación y destruir el equivalente, aunque el pretexto sea la renovación o reposición de moneda físicamente dañada.

Rajas aseveró que pondrá a circular Bs 18.000 millones hasta fin de mes para “reposición”, pero no dijo ni demostró que retirará la misma cantidad del mercado, para destruirla. Genéricamente declaró que en el periodo 2016-2024 (ocho años) de los dieciséis que dura su gobierno, habría destruido moneda equivalente a “34.317 millones de bolivianos”, cantidad que se entiende ya fue totalmente “repuesta” según su propio discurso, por lo cual resulta cuantitativamente insignificante.

Llama la atención poderosamente que, cuando el dólar sube y la inflación del boliviano aumenta en el mercado, el BCB decide poner a circular temerariamente nada menos que Bs 18.000 millones de adicionales, que pueden resultar gasolina para el fuego inflacionario.

Por este comportamiento contradictorio es que vengo analizando hace varios años al BCB, en ese sentido realicé una Petición de Informe Escrito (PIE) al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, que fue respondida por la nota CITE: MEFP/VPSF/DGSF/USSF/N° 406/2021 de 11 de octubre del 2021. Este Ministerio, con datos oficiales, informó que: el 2006 el BCB autorizó la emisión de Bs 147 millones, el 2007 autorizó la emisión de Bs 8.221 millones, el 2008 autorizó la emisión de Bs 7.832 millones, el 2009 autorizó la emisión de Bs 11.310 millones, el 2010 autorizó la emisión de Bs 10.084 millones, el 2011 autorizó la emisión de Bs 26.700 millones, el 2012 autorizó la emisión de Bs 745 millones, el 2013 autorizó la emisión de Bs 1.815 millones, el 2014 autorizó la emisión de Bs 2.400 millones, el 2015 autorizó la emisión de  Bs 6.643 millones, el 2016 autorizó la emisión de  Bs 2.780 millones, el 2017 autorizó la emisión de Bs 12.158 millones, el 2018 autorizó la emisión de Bs 9.450 millones, el 2019 autorizó la emisión de Bs 5.318 millones, el 2020 autorizó la emisión de Bs 5.291 millones  y el 2021 autorizó la emisión de Bs 495 millones. 

A dicho informe debe añadirse la actual autorización de emisión de 2024 por 18.000 millones. Carezco de los datos sobre emisión monetaria de 2022 y 2023.Entre 2006 y 2024, el BCB autorizó la emisión de aproximadamente Bs 129.389 millones (18.861 millones de dólares).

Sin embargo, cuando pregunté cuál fue la “emisión efectiva” (emisión real) de bolivianos en dichos años, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas respondió que “La cantidad emitida efectivamente (sin considerar el retorno de billetes y monedas del BCB)” fue la siguiente: el 2006 el BCB emitió efectivamente Bs 8.155 millones, el 2007 emitió efectivamente Bs 9.411 millones, el 2008 emitió efectivamente Bs 9.514 millones, el 2009 emitió efectivamente Bs 10.645 millones, el 2010 emitió efectivamente Bs 12.549 millones, el 2011 emitió efectivamente Bs 10.899 millones, el 2012 emitió efectivamente Bs 10.917 millones, el 2013 emitió efectivamente Bs 13.738 millones, el 2014 emitió efectivamente Bs 16.312 millones, el 2015 emitió efectivamente Bs 15.887 millones, el 2016 emitió efectivamente Bs 15.617 millones, el 2017 emitió efectivamente Bs Bs 17.937 millones, el 2018 emitió efectivamente Bs 16.380 millones, el 2019 emitió efectivamente  Bs 17.036 millones, el 2020 emitió efectivamente  Bs 19.014 millones y el 2021 emitió efectivamente Bs 11.701 millones. A esto debe añadirse la actual emisión -entendemos efectiva- de Bs 18.000 millones. No tengo los datos sobre emisión monetaria efectiva de 2022 y 2023.

Entre 2006 y 2024, el BCB emitió efectivamente la suma aproximada de Bs 233.712 millones (34.068 millones de dólares).

Es extraño que, mientras el BCB “autorizó” la emisión de aproximadamente Bs 129.389 millones, “realmente” emitió aproximadamente Bs 233.712 millones Bs, casi el doble de la emisión autorizada. No obstante, cuando pregunté: ¿cuánta moneda (en bolivianos) circula actualmente en Bolivia? El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas respondió que al 30 de septiembre del 2021 solamente circulan “Bs 50.484 millones” (7.359 millones de dólares). ¿Dónde está el gigantesco faltante? ¿Por qué se autoriza la emisión de una cantidad y se emite efectivamente casi el doble? A todo esto, debe sumarse la moneda circulante antes de 2006.

La administración pública (BCB) monopoliza la emisión de moneda. Las Reservas Internacionales (RIN) son la riqueza del BCB. La emisión de moneda no depende del capricho del BCB justificado en el discurso de que el respaldo del boliviano sería simplemente la “fe” (fiducia) del ciudadano en el valor de la moneda. Las RIN son el respaldo tangible de la moneda que emite el BCB. Objetiva y lógicamente el límite a la emisión de moneda es la riqueza (RIN) actual del BCB.

El BCB informó que para abril de 2024 las RIN Brutas eran de 1.897,7 millones de dólares y las RIN Netas de 1.796,4 millones de dólares. Con estos datos oficiales, para respaldar tan solo los Bs 50.484 millones supuestamente circulantes en el mercado boliviano de 2006 al 30 de septiembre del 2021, al BCB le faltan 5.562.6 millones de dólares en RIN netas. Para respaldar los aproximadamente Bs 129.389 millones, cuya emisión autorizó de 2006 al 2024, al BCB le faltan 17.064 millones de dólares en RIN netas. Para respaldar los aproximadamente Bs 233.712 millones que efectivamente emitió de 2006 al 2024, al BCB le faltan 32.271 millones de dólares en RIN netas.

A manera de conclusión se han aportado elementos en torno a la inflación, mostrándose así que de lo más perverso que puede ser un gobierno, es tener una inflación descontrolada, porque ello lleva a que los pobres sea cada más pobres ya que la pérdida del poder adquisitivo del dinero afecta a los más desposeídos, limita la iniciativa privada y destruye el emprendimiento. Por ello es importante que en las elecciones de 2025 podamos tener un nuevo gobierno que genere condiciones de desarrollo y de libertad para los bolivianos.

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