Junio 20, 2024 [G]:

Con el emprendimiento de Eva, los niños aprenden mucho y sin dañar el planeta


Martes 4 de Octubre de 2022, 11:15am






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04 de octubre (Urgente.bo).- Hace cinco años, Eva Uzquiano dejó su trabajo para pasar más tiempo con su hijo, que entonces tenía dos años. Durante la interacción con él, tuvo una idea que llegó a cambiar su vida.

Se dio cuenta de que en el mercado nacional no había juguetes que llenaran las necesidades de recreación inteligente del niño, basada en su imaginación, y realizados con consciencia ambiental. “No había juguetes que incentiven a mi niño y sean ecológicos, así que decidí hacerlos yo”, recuerda Uzquiano. Así nació la empresa EPRUM, que comenzó siendo unipersonal pero en estos cinco años ha crecido: Ahora cuenta con el aporte de seis artesanas que realizan todos los diseños de una mamá que un día se animó a emprender porque quería trabajar desde su casa.

Eva Uzquiano y EPRUM son finalistas del concurso Emprende Ideas organizado por la Fundación Samuel Doria Medina A. Este emprendimiento superó una dura selección de los 3.500 proyectos iniciales y ahora está en carrera por los ocho premios del concurso, que son diferentes sumas de capital semilla y capital trabajo.

EPRUM (el nombre se debe a los nombres de Eva y los familiares que la ayudaron) cuenta con un catálogo extenso de juguetes realizados con “materiales nobles”, es decir, biodegradables, sin plástico. Las materias primas que usa la empresa son lana (fieltro), madera y tela de algodón. Todas ellas desaparecen en la naturaleza o pueden ser fácilmente recicladas.

¿De qué juguetes estamos hablando? El preferido por los niños el “tipi” o la carpa de diseño precolombino que se pueden armar fácilmente; a los chiquitos les encanta entrar en ellas y vivir las historias de su fantasía. También son muy demandados los títeres, los juguetes “de comida”, para cocinar y servir, y los juguetes para activar la inteligencia y el aprendizaje. Los precios son más bajos que los de bienes equivalentes, es decir, los juguetes “conscientes” importados. Todos ellos se contraponen a las baratijas chinas que tanto daño causan a la salud del planeta y que en ocasiones incluso están vinculados a la explotación infantil.

Eva es auditora y administradora de profesión, pero al mismo tiempo se ha convertido en una experta diseñadora lúdica. “Me inspiro en mi hijo –dice–, y trato de hacer juguetes que necesiten de la imaginación, la participación y el entusiasmo de los niños”. Luego, llega el turno de producirlos, que, como hemos dicho, está a cargo de artesanas que “reciben remuneraciones justas; garantizar esto es muy importante en nuestro modelo de negocios”, señala Uzquiano.

La juguetería EPRUM es una tienda virtual con base en La Paz y envíos a todo el país. Si su ejecutiva ganara el concurso, usaría el dinero para participar en ferias internacionales. Podrían hacerlo porque sus diseños cumplen las reglas de seguridad establecidas para los juguetes de Europa y Estados Unidos. “Queremos mostrar al mundo que en Bolivia existen juguetes de calidad, que la gente de nuestro país es capaz y cumplida. Apoyar a nuestros productos es impulsar la creación de fuentes de trabajo”, explica Uzquiano.

Los interesados pueden encontrar este emprendimiento en la página web www.eprum.com.bo; en Instagram, como Emprum_kids y en FaceBokk y TikTok, como Emprum. También pueden llamar al WhatsApp +59169750044.

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