En coincidencia con el Día Internacional de la Mujer, el arzobispo de Santa Cruz, Sergio Gualberti, dedicó su mensaje principal a la urgencia de frenar la crisis de violencia que afecta al país. La autoridad eclesiástica exhortó a la población a trabajar por la igualdad y el respeto mutuo, fundamentando su pedido en la dignidad humana.
Gualberti centró su reflexión en el pasaje bíblico del encuentro entre Jesús y la mujer samaritana. Explicó que este episodio histórico representa una ruptura con los prejuicios de una época donde las mujeres eran profundamente discriminadas.
“Es una providencial coincidencia que el evangelio de hoy, jornada mundial de la mujer, nos hable del encuentro de Jesús con una mujer, con la samaritana. Sigamos el ejemplo de Jesús que rompió con la mentalidad desde un tiempo que discriminaba profundamente a la mujer, y que le reservó el trato respetuoso, valoró su dignidad de persona, la reprendió, pero con caridad, y le ofreció el agua de la vida”, expresó.
Frente a las cifras de violencia en Bolivia, el Arzobispo pidió a los fieles y a la ciudadanía un compromiso mutuo para transformar las relaciones sociales y eliminar las agresiones sistemáticas contra las mujeres, adolescentes y niñas.
“Que todos nosotros nos comprometamos para que no haya más violencias, ultrajes, abusos y feminicidios, reconociendo la igual dignidad entre mujeres y varones como hijos e hijas amados de Dios”, señaló la autoridad.


