Enero 22, 2026 -HC-

Relevante reunión de cancilleres en Santiago


Jueves 22 de Enero de 2026, 9:45am




El mes de enero de este nuevo año se inició con una noticia importante en el ámbito de las relaciones exteriores de nuestro país. El canciller Fernando Aramayo visitó Santiago, la capital de nuestro vecino país y, tanto su agenda, así como sus declaraciones a medios de prensa chilenos, generaron impacto en ambos lados de la Cordillera.

Y es que entre ambos estados no se había producido una reunión de tan alto nivel en mucho tiempo. El año 2010, los cancilleres Alfredo Moreno y David Choquehuanca sostuvieron reuniones en La Paz y Santiago, pero no fueron fructíferas ya que la denominada “Agenda de 13 puntos” se encontraba en su etapa terminal.  Luego vendría el período de La Haya con los resultados que ya todos conocemos.

En esta ocasión, en la ciudad de Santiago, el canciller chileno Alberto Van Klaveren sostuvo una dilatada reunión con su homólogo boliviano. Las expresiones de ambos eran elocuentes; se refirieron a una nueva etapa en la relación bilateral y a que ambos estados deben abordar ámbitos de cooperación. El titular de prensa más difundido fue la afirmación del canciller Aramayo sobre la voluntad del gobierno boliviano para encaminar un proceso que culmine con la reanudación de relaciones diplomáticas entre ambos países, interrumpidas desde el año 1978.

En efecto, el año 1978 (gobernaban los generales Pinochet y Banzer en sus respectivos países) se frustró el proceso denominado “Acuerdo de Charaña”; iniciado el año 1975 luego del encuentro de presidentes en la localidad altiplánica.  Eran otros tiempos. Gobiernos militares en la mayoría de los países de Suramérica; amago de conflicto bélico por el canal del Beagle entre Argentina y Chile y una esperanza de solución al enclaustramiento boliviano a través de un corredor que conectaría a Bolivia con el puerto de Arica, que tres años más tarde se frustró (otra oportunidad perdida como diría en su reconocido libro el diplomático Walter Montenegro).

Finalizando el primer cuarto del siglo XXI resulta relevante que dos países vecinos desde que nacieron a la vida independiente y con una historia común que se remonta a los tiempos pre incaicos apunten a una nueva etapa donde imperen la cooperación, la integración y la solidaridad.  En una larga entrevista que concedió el canciller boliviano al diario santiaguino La Tercera, afirmó que “la reivindicación marítima no debe ser el tema ancla que limite avanzar en otras áreas con Chile”. Al mismo tiempo remarcó que Bolivia y Chile trabajan un conjunto de acuerdos en materia comercial, migratoria y energética.

Cuando fue consultado por el destacado periodista Fernando Fuentes sobre cómo evaluaba  la reunión con el canciller chileno, Aramayo señaló que en la reunión con su homólogo se actualizaron los nueve puntos de la agenda bilateral y que el tema más importante fue el del restablecimiento de relaciones diplomáticas,  “lo que mostraría que hemos podido actuar con madurez frente a la historia” enfatizó.  El canciller Van Klaveren por su parte declaró a la prensa, luego de la reunión con su par boliviano,  que  “la presencia en Chile del canciller Aramayo realmente marca un hito con nuestra relación bilateral” lo que evidencia el grado de empatía alcanzado por los dos conductores de sus respectivas cancillerías.

Conviene destacar también que el canciller boliviano se reunió con directivos de la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) una de las más importantes organizaciones del empresariado chileno y con ellos abordó aspectos relacionados al comercio y la inversión. SOFOFA forma parte del Consejo Empresarial Boliviano-Chileno creado el año 2020, foro de empresarios que ha sostenido diversas reuniones enmarcadas al fortalecimiento de las relaciones económicas entre ambos países.

Desde esta columna hemos sostenido en varias oportunidades que Chile y Bolivia son dos países vecinos que tienen una serie de temas que deben ser abordados de manera permanente y no deben hacerlo dándose la espalda sino de frente y caminando juntos con el objetivo de un mejor futuro para sus pueblos. Las relaciones diplomáticas a nivel de embajadores son un imperativo en esa visión y la reciente reunión de los cancilleres Aramayo y Van Klaveren constituye un paso fundamental para el fortalecimento de la relación bilateral.

En marzo próximo un nuevo gobierno se instalará en el Palacio de la Moneda presidido por José Antonio Kast quien manifestó toda su disposición para restablecer las relaciones con Bolivia interrumpidas desde aquel lejano 1978.   Los presidentes Rodrigo Paz y José A. Kast están cerca de abrir una nueva etapa en una relación bilateral que augura mejores tiempos para Bolivia, Chile y sus objetivos comunes. 

 

(*)  El autor es abogado y fue ministro de estado 

///

 

.