22 de octubre (Urgente.bo).- Carlos Romero, exministro de Gobierno, afirmó este jueves que la ola de inseguridad que se vive principalmente en Santa Cruz responde a una pugna interna dentro del Primer Comando de la Capital (PCC), tras la captura del narcotraficante Sebastián Marset. Romero afirmó que el país vive un momento “crítico” ante un debilitamiento de la seguridad.
“El descabezamiento del liderazgo del PCC acá en Bolivia, a partir de la captura de Marset, probablemente ha generado pugnas entre facciones del propio PCC que luchan entre sí mismas por asumir la dirección. Hay facciones dentro de la estructura del PCC que opera en Bolivia que están pugnando por el control del PCC y por eso es probable que se estén dando estos ajustes de cuentas”, dijo Romero a Urgente.bo.
El martes se conocieron cuatro hechos de inseguridad en Santa Cruz en una sola jornada. Por la mañana, dos ciudadanos brasileños fueron abatidos en un condominio de Warnes. Horas después, se encontró sin vida, dentro de una maletera, a una persona reportada como desaparecida. Ese mismo día, un sujeto armado llegó hasta un patio de comidas y atracó a una pareja que se encontraba comiendo.
Romero consideró que esta ola de crímenes, sobre todo en territorio cruceño, responde a la pugna interna que estaría ocurriendo dentro del grupo criminal PCC tras la captura de Marset que ocurrió el 13 de marzo. La exautoridad advirtió que esto representa un peligro debido a que las células del PCC actuarían de manera autónoma y se vincularían con el crimen local.
“Lo de Santa Cruz de la Sierra yo lo atribuiría más a la fragmentación del PCC y que obviamente tiene como peligro el hecho de que estas células emergentes de la fragmentación de la estructura empiecen a actuar autónomamente y empiecen a vincularse con el crimen local y de esa manera incrementar las estadísticas de inseguridad”, resaltó.
El exministro de Gobierno durante la gestión de Evo Morales resaltó que el país vive un momento “crítico” por la ola de crímenes. “Estamos indudablemente en un momento muy crítico; la criminalidad precisamente se ha desplegado de manera significativa y sin precedentes fundamentalmente hacia Bolivia aprovechando precisamente el debilitamiento de los mecanismos de seguridad y la carencia de una agenda en materia de seguridad ciudadana”.
Ante este panorama, Carlos Romero planteó realizar un diagnóstico que permita identificar los mecanismos necesarios para enfrentar el crimen organizado y, posteriormente, elaborar una estrategia de seguridad ciudadana con diferentes tareas en los ámbitos preventivo, de control y de persecución.
“Sospecho que toda la tecnología que tenemos no ha sido mantenida ni actualizada. Hay que establecer qué es lo que tenemos y cuánto de eso funciona realmente. Segundo, una estrategia de seguridad ciudadana que supone una acción del Estado y la participación del pleno de la sociedad civil”, finalizó Romero.



