21 de octubre (Urgente.bo).- Para enfrentar el crimen organizado en Bolivia, se debe identificar a las organizaciones criminales, realizar una coordinación y cooperación internacional y elaborar un plan de ataque a las finanzas de las organizaciones criminales. Así lo comentó el coronel Rubén Barrientos, experto en criminología.
Ante la creciente ola de crimen que se registra en el país, expertos dieron su perspectiva sobre lo que se debería hacer para enfrentar este grave problema. Por su parte, Barrientos dijo que el primer paso es identificar a las organizaciones criminales esparcidas en diferentes regiones. Advirtió que el problema no viene solo de Brasil ni radica únicamente en Cochabamba y Santa Cruz.
“Hay que identificar a las organizaciones criminales incrustadas en diferentes regiones, especialmente en la oriental, sin descuidar lo que pasa en La Paz. Hubo un intento de secuestro por parte de peruanos. Entonces vemos que no solamente se trata de Brasil y no solamente es en la región oriental. Prácticamente está en toda la parte oriental”, manifestó el experto.
Además, Barrientos dijo que se debe trabajar con inteligencia criminal e intercambio de información, con cooperación y coordinación internacional, y utilizar oficinas contra el narcotráfico que tengan experiencia y habilidad para recibir información de la Policía de los países vecinos.
“¿Por qué no trabajar con un apoyo internacional? Debemos tener un centro de información y de crimen organizado que trabaje con gente que tenga la habilidad de hacer análisis de información y recibir enlaces de policías extranjeras de Argentina, Chile, Brasil, de todas partes que son nuestros vecinos, para juntos tener una comunidad de inteligencia”, señaló.
Como tercer paso, manifestó que se debería desarrollar una inteligencia criminal que ataque directamente a la economía de las organizaciones criminales, con investigaciones sobre el origen y movimiento de los recursos de estos grupos mediante el seguimiento de la Unidad de Investigaciones Financieras. Resaltó que es una de las mejores formas de combatirlos.
“Si el Gobierno quiere luchar contra el crimen organizado, ¿dónde le va a afectar más? En su economía y en su organización. No se trata de poner mayor cantidad de efectivos, tiene que haber una muy buena administración de los recursos humanos y una selección para que trabajen en estas unidades de alto riesgo”, finalizó.
Por su parte, el exministro de Gobierno Carlos Romero habló de realizar un diagnóstico que responda cuáles son los mecanismos para enfrentar el crimen organizado y, posteriormente, elaborar una estrategia de seguridad ciudadana con diferentes tareas en los ámbitos preventivo, de control y de persecución.
“Sospecho que toda la tecnología que tenemos no ha sido mantenida ni actualizada. Hay que establecer qué es lo que tenemos y cuánto de eso funciona realmente. Segundo, una estrategia de seguridad ciudadana que supone una acción del Estado y la participación del pleno de la sociedad civil”, señaló Romero.
Por otro lado, el abogado criminalista Christian Sánchez planteó acciones de dotación de logística y equipamiento, incorporación de tecnología, ampliación del personal especializado y apoyo complementario de las Fuerzas Armadas para que colaboren en esta lucha.
“En la medida que la Policía Boliviana no sea potenciada, no se la dote de logística o tecnología, por supuesto que la situación de afectación del Estado respecto a la lucha contra la delincuencia común y el crimen organizado va a estar en desbande, no va a estar controlado”, manifestó el jurista.



