La Gobernación de La Paz y la Alcaldía de La Asunta formalizaron una alianza estratégica para fiscalizar el sector extractivo en el norte de los Yungas. La iniciativa, que involucra directamente a la AJAM, busca frenar la conflictividad en la zona e impulsar un modelo de minería limpia y sostenible.
El ejecutivo destacó que el aprovechamiento de los recursos minerales debe realizarse bajo estrictos estándares ambientales que garanticen la sostenibilidad de las comunidades involucradas. En ese sentido, se enfatizó la viabilidad de transformar el sector extractivo en un motor económico responsable que genere beneficios colectivos sin comprometer el entorno natural.
"Porque la verdad, hermanos y hermanas, es que sí podemos desarrollar una minería limpia, responsable y sostenible. Una minería que genere oportunidades, proteja el medioambiente y beneficie a nuestras comunidades. Para lograrlo, debemos avanzar con la nueva Ley de Minería. Ese es uno de los cambios más importantes que debemos impulsar", señaló el gobernador Luis Revilla.
La consolidación de un nuevo marco normativo sectorial se perfila como la herramienta clave para modernizar las operaciones de los productores locales. Esta legislación busca facultar a las cooperativas mineras para establecer alianzas estratégicas con empresas privadas, lo que facilitará la inversión de capital, la transferencia tecnológica y la optimización de los ingresos fiscales para las alcaldías y la gobernación.
"Necesitamos una nueva Ley de Minería, porque permitirá que las cooperativas mineras establezcan alianzas con empresas, incorporen tecnología y desarrollen una explotación más eficiente, responsable y ambientalmente sostenible, generando mayores ingresos y oportunidades para todos.
Al mismo tiempo, esta ley debe fortalecer la regulación del sector y enfrentar con mayor firmeza los problemas que hoy provoca la minería ilegal", enfatizó la autoridad departamental.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la unidad de todos los actores sociales y productivos para avanzar en la misma dirección y asegurar el éxito de la estrategia institucional. Con la hoja de ruta ya establecida junto a la AJAM, se prevé obtener resultados concretos a corto plazo que pongan freno a la minería ilegal y pacifiquen las zonas en conflicto.


