Julio 11, 2026 -HC-

"Conexión Roma": correos y cartas secretas muestran que el Vaticano ordenó ocultar pruebas de pederastia en Bolivia


Sábado 11 de Julio de 2026, 4:15pm




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11 de julio (Urgente.bo)- De acuerdo al libro Las puertas del infierno, las pruebas documentales incautadas por el Ministerio Público en Bolivia demuestran que las máximas autoridades de la Compañía de Jesús en Roma (Italia) conocían de forma detallada las violaciones sistemáticas a menores de edad en el país y dieron órdenes explícitas para ocultar diarios de abusos y clasificar información criminal.

Kolvenbach y la protección a violadores sentenciados

La implicación de la Curia romana no es reciente. Los archivos internos de la orden de la década de los 90 incluyen al entonces Prepósito General de la Compañía de Jesús, Peter Hans Kolvenbach.

“En 1992, de acuerdo a documentación interna de la Compañía de Jesús que se halla en Fiscalía, fue Kolvenbach quien decidió que el violador sentenciado en España, Luís Tó, se quede en Bolivia”.

En 1999, Kolvenbach recibió reportes del exprovincial Ramón Alaix sobre los abusos cometidos por Francisco Flores contra un joven, pero no ordenó una denuncia ante la Policía, el Prepósito General mandó una carta de respuesta a Alaix donde únicamente “le refiere al menos seis lugares donde puede recibir ayuda psicológica (Madrid, Barcelona, Buenos Aires, Lima, Estados Unidos y México)”.

Arturo Sosa y la orden de clasificar el diario de Lucho Roma

La política de ocultamiento se mantuvo vigente con el actual Prepósito General en Roma, Arturo Sosa Abascal, quien está en el cargo desde 2016.  Los documentos demuestran que Sosa estuvo plenamente informado de la investigación interna abierta contra el pederasta Luis María Roma Padrosa (Lucho Roma), quien abusó de más de 70 niñas indígenas guaraníes en Charagua y registraba sus crímenes en fotos, videos y cuadernos manuscritos.

“Su consejero y asistente regional para América Latina del Sur, Claudio Paul, envió al provincial Ignacio Suñol, un correo electrónico en febrero de 2020, en el que señalaba los pasos que la orden debía seguir en este caso: reparar a las víctimas, hacer público el caso y conservar el diario de Lucho Roma como ‘información clasificada’. Los jesuitas bolivianos sólo escondieron los manuscritos del jesuita y violador serial Lucho Roma. El correo de la Curia es una prueba del encubrimiento por parte de la orden en Bolivia y de sus autoridades en Roma”, expone el libro.   

El documento también menciona al máximo líder de la congregación a nivel mundial: “Es claro que también conoce los casos de otros jesuitas abusadores en Bolivia, denunciados por la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes; pero ha guardado un estratégico silencio encubridor”.