6 de marzo (Clarín).- Lionel Messi ingresó junto a Donald Trump al salón de la Casa Blanca donde el presidente de Estados Unidos recibió al plantel del Inter Miami para celebrar el título obtenido en la pasada temporada de la MLS.
Estuvo acompañado por el dueño de la franquicia, Jorge Mas, en el marco de una visita que causó revuelo y expectativa por la lejanía que el 10 argentino suele tener con la política.
El plantel de Las Garzas esperaba formado en tres filas y escalonados, detrás del atril donde el mandatario norteamericano dio su discurso.
Instantes después, ante una multitud dentro del opulento salón en 1600 Pennsylvania Avenue NW, Washington D.C., Messi entró caminando junto a Trump y Mas. Se ubicó luego a un costado del republicano, en un segundo plano y un paso por delante de sus compañeros.
Es habitual en Estados Unidos que el jefe de Estado reciba al equipo campeón de los deportes más importantes. No es obligatorio, pero es casi una tradición a la que se negó, por ejemplo, el seleccionado de fútbol femenino, campeón del mundo en 2019. Dos años antes, Trump le retiró la invitación a Golden State Warriors, vigente campeón de la NBA, después de que Stephen Curry titubeara sobre si asistiría o no a la Casa Blanca.


