4 de agosto (Urgente.bo).- Instituciones vinculadas al turismo, la cultura y el folklore expresaron este martes su rechazo al anuncio del Gobierno sobre la eliminación del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía y reemplazarlo por una agencia. Los sectores advierten que la medida debilita la institucionalidad, genera incertidumbre y pone en riesgo la protección del patrimonio cultural y el desarrollo del turismo.
La Federación Boliviana de Guías de Turismo (FEBOGUIT) manifestó que la decisión llega en un momento crítico para el sector, luego de más de 53 días de conflictos que dejaron pérdidas económicas y afectaron el empleo de miles de familias.
"El turismo boliviano no necesita copiar modelos ajenos ni experimentos institucionales pensados para otras realidades. Necesita ser reconocido, de una vez, como lo que realmente es: un eje estratégico de la economía nacional", señala su comunicado.
La organización pidió una explicación pública sobre las razones técnicas, jurídicas, económicas e institucionales de la eliminación del ministerio y exigió información detallada sobre la nueva agencia, incluyendo su jerarquía, presupuesto, capacidad de decisión y representación internacional.
Por su parte, la Organización Boliviana de Defensa y Difusión del Folklore (OBDEFOLK) expresó su "profunda preocupación y sorpresa" por el cierre de la cartera de Estado y remarcó que convertirla en una agencia disminuye su jerarquía institucional y pone en riesgo los avances alcanzados en la protección, promoción y difusión del patrimonio cultural a nivel internacional.
En ese sentido, OBDEFOLK pidió al presidente reconsiderar la decisión y mantener el Viceministerio de Culturas y Folklore, argumentando que la identidad cultural constituye una inversión para las futuras generaciones y no un gasto.
En la misma línea, los Articulados Culturales expresaron su "más enérgico repudio y profundo desconcierto" por la clausura del ministerio y aseveraron que la cultura “no es un adorno, un apéndice del turismo ni una oficina prescindible".
El colectivo exigió una explicación pública sobre el futuro del Viceministerio de Culturas, sus competencias, programas y presupuesto, además de demandar una institucionalidad cultural sólida, autónoma y con recursos suficientes.
En paralelo, el secretario departamental de Cultura y Turismo de Oruro, Rolo Barrientos, sostuvo que la desaparición del ministerio deja vacíos institucionales. Remarcó que el sector está perdiendo una persona en el gabinete presidencial, y por ende una institución que tiene presupuesto y responsabilidades legales", afirmó.
Barrientos señaló que leyes como la 500, relacionada con el Festival Nacional de la Canción, y la 530, sobre restauraciones y otros procedimientos, establecen responsabilidades específicas para el Ministerio de Culturas, por lo que cuestionó quién asumirá ahora esas funciones.
Por otra parte, el comediante Pablo Osorio afirmó que históricamente la cultura ha sido relegada por el Estado, “un tema ornamental, no prioritario y de último vagón".
Por último, añadió que "el cierre del ministerio es otro clavo al cajón" para un sector que, según aseguró, ha sobrevivido sin políticas públicas sostenidas, fondos suficientes ni representación institucional.


