Marzo 05, 2026 -HC-

Informe de Colombia sobre LAMIA: el avión tenía poco combustible y exceso de peso

El avión de LAMIA accidentado cerca de Medellín el 28 de noviembre, en el que murieron 71 personas, viajaba con el combustible al límite y con exceso de peso, reveló este lunes la Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) en su informe preliminar.


Lunes 26 de Diciembre de 2016, 1:30pm




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La Paz, 26 de diciembre (Urgentebo).- El avión de LAMIA accidentado cerca de Medellín el 28 de noviembre, en el que murieron 71 personas, viajaba con el combustible al límite y con exceso de peso, reveló este lunes la Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) en su informe preliminar.

Según el secretario de Seguridad Aérea de Aerocivil, el coronel Fredy Bonilla, las grabaciones de la cabina de mando muestran que el piloto y el copiloto conversaron sobre la posibilidad de hacer una escala en Leticia (Colombia) o en Bogotá "porque se encontraba en el límite de combustible", pero finalmente no lo hicieron.

"Ellos estaban conscientes de que el combustible que tenían no era el adecuado ni era suficiente", afirmó el funcionario, quien añadió que además el avión "contenía un peso superior al permitido por manuales".

Bonilla también destactó que no hay evidencia algún factor técnico haya influido en la tragedia. "Todo está involucrado en un factor humano y gerencial", indicó el funcionario, quien agregó que el avión tenía un exceso de peso cercano a los 500 kilogramos, pero que no fue "determinante" en el siniestro.

De acuerdo con la indagación, cuyo propósito no es hallar responsables sino hacer recomendaciones para evitar futuras tragedias, la autoridad encargada de aprobar los planes de vuelo en Bolivia falló al aceptar unas condiciones de traslado "inaceptables" propuestas por LaMia.

"No se cumplió el plan de vuelo", agregó Bonilla, quien explicó que para la ruta entre Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) y Medellín la aeronave debía contar con una reserva de combustible para sostenerse en el aire al menos una hora y cuarenta minutos.

El plan también decía que el avión estaba certificado para volar a más de 30.000 pies de altura, pero las autoridades encontraron que dicha certificación no existía y sólo tenía permiso para volar hasta 28.000. Según Bonilla, esa certificación confirma que el avión tiene los equipos especiales que se requieren para ir seguro a una altura mayor.

“Aasana autoriza sin la certificación el plan de vuelo, lo cual no es correcto (...) Y la firma del despachador sin nombre”, dijo Bonilla.

El Avro RJ 85 tenía, además, un recorrido casi igual a la autonomía de vuelo del avión y por normas internacionales, debe llevar combustible para llegar al aeropuerto alterno más lejano (combustible para una hora y media de vuelo por encima de la autonomía) y un excedente.

“Hubo un factor humano del controlador y despachador en Bolivia, que aprobaron el plan de vuelo tramitado sin la autonomía y tiempo de vuelo según los estándares y limitaciones de cada vuelo”, agregó.

Por su parte, el director general de Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil), Alfredo Bocanegra Bocanegra ha señalado como otra de las posibles causas del accidente aéreo el exceso de carga.

De acuerdo con el informe de Aerocivil, recogido por la prensa local, el avión pesaba 42.148 kilos frente a los 41.800 permitidos.

Bocanegra ha aprovechado la rueda de prensa para insistir una vez más en que las únicas autoridades competentes para investigar lo ocurrido son las colombianas. Bolivia ha difundido esta semana su propio informe, en el que acusa directamente a LaMia y al piloto.

“La investigación se hace según el Acuerdo de Chicago, que dice que la investigación se realiza en el Estado donde ocurrió el accidente (...) Queremos agradecer a Bolivia, Brasil y Reino Unido que cooperaron con la investigación”, dijo, aunque aclaró que la Administración de Aeropuertos de Bolivia, Aasana, no les permitió el acceso a las grabaciones entre piloto y torre de control durante el despegue.

En el accidente murieron 71 personas, entre ellas 19 jugadores, 20 periodistas y gran parte del equipo técnico y directivo del Chapecoense. Sólo seis pasajeros sobrevivieron.