Julio 30, 2026 -HC-

"El tata es el pretexto": El prestigio que buscan los fraternos es uno de los principales motores del Gran Poder


Jueves 30 de Julio de 2026, 6:45pm




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30 de julio (Urgente.bo).- Cada año, miles de bailarines recorren las calles de La Paz en honor al Señor Jesús del Gran Poder. Para muchos esta entrada representa una expresión de fe; sin embargo, para otros que estudian la festividad, la religión ha quedado relegada frente a algunas costumbres marcadas por el prestigio social y la capacidad económica para poder ostentar los bienes materiales.

El historiador Milton Eyzaguirre considera que, con el paso de los años, la celebración dejó de ser únicamente una manifestación de devoción para convertirse en un lugar donde los participantes muestran su posición económica y su influencia dentro de las fraternidades.

“Yo creo que el Tata es el gran pretexto. Obviamente hay un apego bastante importante porque organiza el calendario religioso, pero la fiesta es bastante poderosa porque la morenada es una danza de prestigio, no solo para los bailarines, sino también para los bordadores, mascareros y zapateros”, afirmó Eyzaguirre para Urgente.bo.

Según explicó en antropólogo, el prestigio es uno de los principales motores de la participación en la entrada. Incluso recordó que existe una canción popular en las entradas que resume esa idea: “para bailar morenada tienes que tener platita”.

"Es una especie de vitrina donde la persona que baila morenada está mostrando su poder económico. Cuando organizas una fraternidad también se nota el peso social que tienes por la cantidad de personas que te acompañan y las redes familiares que movilizas", señaló.

El investigador sostuvo que esta lógica ha provocado que cada vez más personas busquen participar en la festividad, no solo por motivos religiosos sino también por el reconocimiento social que implica pertenecer a determinadas fraternidades o asumir el rol de pasante.

Ese componente económico también se refleja durante todo el año. Antes de la entrada se realizan novenas, sahumerios y reuniones de organización, pero además existen recepciones, actividades sociales e incluso campeonatos deportivos financiados por los pasantes, quienes buscan recuperar parte de la inversión mediante la venta de bebidas y alimentos durante los eventos.

No obstante, aclara que el crecimiento de la celebración también permitió revalorizar la identidad cultural de miles de migrantes y sus descendientes, quienes encontraron en el Gran Poder un espacio para reivindicar sus raíces.

"Muchas mujeres hoy ostentan con orgullo el traje de chola paceña, un atuendo que puede costar desde siete mil hasta más de veinte mil bolivianos dependiendo de los accesorios. Eso demuestra cómo también se ha revalorizado el poder económico de sectores que antes eran discriminados", explicó.

Pese a esta idea, el investigador reconoce que hay un componente religioso en muchos devotos. Sin embargo, considera que, en la actualidad, la fe convive con el reconocimiento social y la demostración de éxito económico que ocupan un lugar más visible dentro de una de las mayores festividades folklóricas de Bolivia.