27 de mayo (Urgente.bo).- En un contexto marcado por la crisis económica, el desabastecimiento de alimentos y el sobreprecio de los productos básicos; las jefas del hogar viven un Día de la Madre diferente al de otros años. Los regalos, los festejos y las grandes comidas pasaron a un segundo plano para las familias que priorizan racionalizar los alimentos.
Las filas en la ciudad se forman incluso para comprar una torta, y los comerciantes de regalos se ven bastante afectados por la crisis en la ciudad. Los adornos y arreglos ya no inundan las calles; a cambio, solo los grandes restaurantes ponen globos y carteles en sus puertas.
“El panorama es triste, desolador y caótico con lo que está pasando el país. Estamos esperando a que se mejore la situación, porque ahora como mamás nos preocupamos por abastecer la canasta familiar y poder trabajar de una forma continua y digna”, señaló una madre que caminaba por el Paseo del Prado.
Las mujeres, que en este día debían ser agasajadas, coincidieron en que a ninguna familia le alcanza el estilo de vida que se debe llevar en estos momentos, no importa la clase social a la que pertenezcan.
“Es lamentable ver que en este día todo se ha manejado políticamente y se han vulnerado los derechos de las familias, nosotras ya no podemos más. Ahora lo que nos abastecía para un mes, nos alcanza para solo una semana”, señaló otra mamá angustiada
Sin embargo, pese a las dificultades económicas, el desabastecimiento y el desgaste emocional, muchas madres continúan sosteniendo a sus familias con esfuerzo y resiliencia, priorizando la alimentación y el bienestar de sus hogares antes que cualquier celebración.
Asimismo, los hijos hacen lo posible para alegrar a las mujeres que les dieron la vida. De manera irónica llevan un maple de huevos o pollo como forma de regalo, pero el amor, siempre estará presente cuando se trata de festejar a las reinas del hogar


