2 de julio (Urgente.bo)- Con el Decreto Supremo 5644, que establece la importación de combustible por privados, generará dos mercados en el país: el subvencionado de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y el importado por privados con precios más altos. No obstante, el analista económico Gonzalo Colque expuso que este escenario no es viable en una economía como la de Bolivia.
Colque mencionó que contar con dos precios diferenciados del mismo producto no es lo más recomendable porque puede provocar varios hechos irregulares que derivan en hechos de corrupción.
“El producto subvencionado, en este caso la gasolina y el diésel, engrosan el mercado negro y pasan al mercado con mayor precio, con el tiempo desaparece todo lo que son los productos subvencionados por menor precio y acaba imponiéndose el precio mayor”, explicó Colque a Urgente.bo.
En el tema del dólar, sostuvo que el Gobierno importa el combustible usando dólares del Banco Central de Bolivia (BCB) o de créditos internacionales. Esos 250 millones de dólares mensuales no salían del mercado local.
Con la importación privada, los empresarios privados necesitan conseguir esos mismos 250 millones de dólares al mes, pero como no tienen acceso a las reservas del BCB, tendrán que comprarlos en el mercado cambiario nacional.
“Las importaciones totales de nacionales están en una orden de unos 800 millones. Estamos hablando del 30% de dólares que salen de algo muy distinto a nuestro mercado cambiario. Una internalización de las importaciones de combustible significa que esos 250 millones tiene que salir del mercado cambiario nacional, que no llega a Bs 800 millones”, indicó.
En ese sentido, expuso que esta situación significaría dos cosas: el precio del combustible de libre importación debería nivelarse al tipo de cambio oficial o paralelo y se habla fácilmente de entre Bs 15 y 18.
Mencionó que, si se internaliza ese mecanismo, es decir, si los privados compran los dólares en el mercado nacional y traen gasolina significaría un aumento del tipo de cambio, que probablemente llega a los Bs 18, Bs 20 u otros.
Afirma que la pregunta ahora es que si Bolivia está en la capacidad de absolver una situación así o si la economía nacional puede aguantar un golpe con dichas características.


