Junio 19, 2024 [G]:

¿Qué se espera del Censo?


Lunes 25 de Marzo de 2024, 11:45am






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Tras demasiada verborrea opositora en contra del censo, y después de demasiada polémica política al respecto, Bolivia realizó el 12vo Censo de su historia con relativa normalidad, exceptuando la diatriba falsa de personajes como Carlos Valverde o Amalia Pando, el país vivió una jornada con sentimiento patriótico y cívico.

Ahora, terminado el acto y a espera de los resultados en los siguientes meses, algunas precisiones teóricas y políticas permiten prevenir el ulterior debate que vendrá en los siguientes meses y que probablemente configure los discursos políticos de cara a las elecciones presidenciales del año 2025:

  1. La identidad indígena. A diferencia de lo que creen en sustancias etéreas, la identidad indígena es volátil y cambia constantemente. El año 2001 el 66,2% de la población se decía indígena o que pertenecía a algún pueblo indígena, justo en pleno neoliberalismo y con gobiernos que buscaban profundizar el mestizaje como elemento constitutivo de la "nación boliviana", la población iba por otro camino. En el censo del año 1992, el 59% decía hablar alguna lengua originaria, lo que se consideró (porque la pregunta no era explícita) como que ese 59% pertenecía a algún pueblo indígena, y si nos retrotraemos al censo de 1976, el 63% decía hablar una lengua originaria, lo que también fue interpretado de que ese 63% se consideraba indígena. Aunque las preguntas entre esos tres censos (1976, 1992 y 2001) cambiaron, y se redujo de alguna manera el ser indígena a hablar una lengua indígena, el hecho de que el año 2001 el 66% se haya declarado como perteneciente a algún pueblo indígena nos permite entrever que existe una relación causal-lógica entre ser indígena y hablar una lengua indígena. De este ejercicio metodológico y teórico se extrapoló el criterio -después convertido en político- de que Bolivia es en su mayoría indígena.

¿Qué similitud existió entre estos censos para que las personas se autoperciban indígenas a pesar que desde la Revolución Nacional en 1952 se hizo constantemente campañas para que la "nación boliviana" sea totalmente mestiza? Entre diversas lecturas que se puede hacer al respecto, es que en esos tres censos Bolivia se encontraba en condiciones económicas bastante deplorables y que la gente a no tener movilidad social, permanecía en su comunidad o en lazos con ésta, lo que mantenía culturalmente firme el raigambre indígena. Otra hipótesis también se puede considerar como un acto de rebeldía en contra de los gobiernos blancoides de aquel entonces que segregaban lo indígena o lo relativizaban como identidad cultural. Lo llamativo de esto radica ahora en el censo del año 2012, el cual fue efectuado después de la refundación del país con una nueva constitución que teóricamente sintetizaba el criterio de todos los anteriores censos que la mayoría en Bolivia se consideraba indígena, sin embargo, el resultado fue contradictorio a los anteriores 3 censos, estipulando que solo el 42% de la población se autopercibía indígena. Lo paradójico del asunto radica en que en un gobierno indígena, en pleno proceso de empoderamiento indígena, con una Constitución a su imagen y semejanza y con un liderazgo indio a la cabeza de toda la estructura del Estado como lo fue Evo Morales, la población que hace tan solo 10 años se decía indígena disminuyó abruptamente. ¿A qué se debió tal hecho? Tres posibles hipótesis resaltan al respecto: primero que, ante el aumento de la movilidad social y económica, la mayoría de la gente empezó a sentirse más "mestiza" que "india", acto inversamente proporcional a lo acaecido en anteriores gobiernos que realizaron censos donde la movilidad social era casi inexistente sino era uno blancoide o de familia connotada. La segunda hipótesis es como "un acto de resistencia y rebeldía" que un sector de la población al no sentirse parte del gobierno, prefirió no decirse indígena, y finalmente, la tercera hipótesis, es que la pregunta al "ruralizar" la identidad indígena como "campesina originaria", hizo que los indígenas urbanos ya no se sientan parte de la respuesta. Sea como sea, la respuesta vino a echar por los suelos la idea de que la mayoría en Bolivia era indígena o se autopercibía como tal. El reciente censo 2024 aclarará esto, si, en efecto, se confirma una disminución de la autopercepción indígena, quiere decir que hay un proceso de "amestización" que quizás se deba a la mejora en la situación económica del país en los últimos años o a otros factores que de alguna manera configurarán los discursos político y la fortaleza de lo "indígena" como factor movilizador, además, significaría algunas derrotas para las principales tesis de descolonización del gobierno o de indianización de la sociedad. En el caso contrario, que la identidad indígena haya subido notablemente y recuperado sus máximos históricos, significaría la victoria del Estado Plurinacional y la posibilidad de pensar que la mayoría del país tiende a indianizarse y dejar atrás categorías coloniales como "mestizo".

2. Otro tema que también pondrá en entredicho otra tesis del masismo, es la relevancia y fortaleza del sujeto histórico "indígena originario campesino", esto se podrá ver con la gigantesca migración, cada vez más acelerada a las ciudades, donde la fortaleza del campesinado, en tanto interpelador del Estado-colonial k'ara, disminuirá. Esto obligará al MAS-IPSP a repensar algunas precisiones conceptuales en las tesis rurales y pensar en las ciudades. El "Pacto Urbano", recientememte creado a la cabeza de Transportistas, CONALJUVE y Gremiales, es un intento considerable para "actualizar" la agenda política que el MAS-IPSP propone al país post-2025.

3. Si la tendencia de los anteriores censos 1992-2001-2012 se mantiene, el crecimiento demográfico de Santa Cruz de la Sierra (municipio) se acelerará y también su impronta en la política nacional. Fácilmente podría duplicar en habitantes al segundo municipio más poblado, que técnicamente sería El Alto y Cochabamba que hasta el anterior censo era el cuarto municipio más poblado podría pasar a ser el tercero y dejar a La Paz (sede de gobierno) como el cuarto municipio.

4. De la misma manera, en temas municipales, la metropolización de los municipios aledaños o las denominadas áreas metropolitanas: El Alto/La Paz/Palca/Viacha, por ejemplo van a cobrar más vigencia política y la elaboración de "empresas estatales metropolizadas" podría cobrar vigencia, etc.

5. En temas departamentales, todo hace esperar que Santa Cruz departamento será el más poblado de Bolivia, lo que también permite pensar en una realidad dialéctica, "collización de la política cruceña" debido a la migración occidental masiva, y también la "cruceñización de la política nacional". Aunque la región occidental continuará siendo más poblada porque agrupa en su seno 6 departamentos, la realidad cruceña, en tanto fuerza demográfica, económica y política, se incrementará sustancialmente.

6. En Bolivia tres narrativas fundantes se entrelazan entre sí, una nacional-popular (en sus dos vertientes nacionalista y marxista) [Zavaleta-Lora-Almaraz, Linera, etc.], otra indianista [Reinaga] que parte de la hipótesis de las "dos bolivias" y una tercera que es la de la "lucha de las regiones" [Roca]. En la historia boliviana estas narrativas se cruzan entre sí y van tomando protagonismo dependiendo las condiciones históricas y territoriales. Con los resultados del censo y los efectos políticos subyacentes, estas narrativas serán reconfiguradas o actualizadas y en base a eso se podrá definir una agenda político de cara al futuro post-bicentenario.

Finalmente, existen otros resultados que saldrán del censo y que serán el "medidor" más prolijo de los éxitos y las limitaciones de la Revolución Democrática y Cultural después de ya casi 20 años en el poder.

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