Un viejo dicho en las redacciones es que una foto vale por mil palabras. En la atribulada Venezuela de estos días, dos fotos han recorrido y estremecido al mundo, poniendo al desnudo la brutal dictadura de Nicolás Maduro y su pandilla, autoproclamados socialistas del Siglo XXI.
En la primera, el niño Oscar Sánchez, de apenas 8 años, aparece con un cartelito en el pecho: “Quiero curarme. Paz y salud”, decía el mensaje que escribió el 24 de mayo cuando salió a las afueras de un hospital caraqueño junto con otros niños enfermos de cáncer clamando por medicinas.