Veamos lo que puede hacer la inteligencia artificial (IA), ahora que está de moda y que se escriben libros enteros con esta herramienta. Aquí, algunos ejemplos de lo que se puede hacer con IA. Por ejemplo, le pido que redacte un párrafo poético sobre la luna y me dice esto:
“Como un faro de plata suspendido en la inmensidad del silencio, la luna vela el sueño del mundo con su mirada pálida y eterna. Es la guardiana de los secretos nocturnos, una caricia de luz fría que dibuja destellos sobre el mar y transforma la oscuridad en un lienzo de mística calma. En su eterna danza de menguantes y llenas, nos recuerda que la belleza también florece en la quietud y que, aun en la noche más profunda, siempre hay un destello dispuesto a guiarnos.”
O le pido que me redacte un párrafo corto describiendo técnicamente cómo se construye un puente:
“La construcción de un puente se inicia con la cimentación profunda o superficial (mediante pilotes o zapatas) para asegurar la transferencia de cargas al terreno firme, seguida del levantamiento de la subestructura, que incluye las pilas verticales y los estribos de soporte en los extremos. Posteriormente, se monta la superestructura colocando vigas principales, cajones de acero o dovelas de hormigón postensado, utilizando grúas de gran tonelaje o carros de avance en voladizo según la tipología del diseño (colgante, atirantado o de vigas). Finalmente, se funde la losa del tablero de rodadura, se aplican las capas de impermeabilización y asfalto, y se instalan las juntas de dilatación, drenajes y elementos de seguridad vial.”
También le puedo pedir que describa en un párrafo corto, la situación política actual de Bolivia:
“La situación política actual de Bolivia está marcada por una profunda fragilidad y una alta conflictividad social bajo el gobierno del presidente de centro o derecha moderada, Rodrigo Paz Pereira, quien asumió el cargo en noviembre de 2025 poniendo fin a casi dos décadas de hegemonía del Movimiento Al Socialismo (MAS). El Ejecutivo enfrenta una "tormenta perfecta" debido a la aplicación de medidas económicas impopulares —como el intento de retirar subvenciones a los combustibles— que detonaron masivos bloqueos de carreteras y protestas sindicales e indígenas a mediados de 2026, lo que obligó al gobierno a dictar un estado de excepción de varios meses. Sin una mayoría contundente en la Asamblea Legislativa Plurinacional y con alianzas oficialistas fracturadas, la administración actual se encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad parlamentaria, viéndose forzada a buscar constantes puentes de diálogo y pactos políticos con la oposición y diversos sectores sociales para garantizar la gobernabilidad en un país altamente polarizado y atomizado.”
¿Y si le pido que escriba un párrafo jocoso sobre la situación económica de las familias bolivianas?:
“En Bolivia, la economía familiar se ha vuelto un deporte extremo donde el principal auspiciador es la creatividad y el director técnico es el ingenio popular. Hacer alcanzar el dinero hasta fin de mes es un acto de magia pura, donde el billete de cien bolivianos se evapora más rápido que una salteña caliente en la oficina y la canasta familiar parece haber sido diseñada por un humorista, porque los precios suben con la facilidad del teleférico de La Paz pero los sueldos bajan por las escaleras. Al final, entre hacer malabares con el presupuesto del mercado, estirar el cambio del micro y rezarle a la Virgencita de Urkupiña para que no suba el precio del pollo, el boliviano demuestra que su verdadera riqueza no está en el bolsillo, sino en esa increíble capacidad de reírse de la crisis mientras se sirve un buen plato de majadito.”
En síntesis, hoy en día, se puede escribir sin saber escribir, y, de hecho, hay algunos columnistas y opinadores que apelaron ya a la IA para redactor sus columnas; que no está mal, pero también hay que considerer que la IA suele equivocarse de manera estrepitosa por lo que hay que tener mucho cuidado sobre lo que “se escribe” con IA, especialmente en temas delicados en todos los campos del conocimiento humano. O, como acota Leonardo Ferreira, profesor de la Universidad Internacional de Florida, cuando advirte sobre “el peligro de la rutina, la presión por la viralidad y la necesidad de recuperar la ética y la investigación como esencia del oficio” (el periodismo utilizando la IA) – El Deber, 2/11/2026. La clave está – dicen los entendidos – en darle instrucciones precisas a la IA… y eso exige formación. Obviamente no es difícil reconocer qué está escrito con IA y qué no. O, finalmente, se copia todo el texto y se lo pone a la misma IA para preguntarle si está o no redactado con IA. La IA no miente.
//




