El Ministerio de Gobierno informó la tarde de este viernes que el expresidente de la estatal YPFB de la presente gestión, Yussef Akly, “habría abandonado el país vulnerando la ley 1352 de permanencia obligatoria en territorio nacional” en el marco de la investigación de la gasolina contaminada que ha provocado un conflicto social y enormes perjuicios económicos.
El comunicado señala que instruyó a la Dirección General de Migración el inicio de una “investigación exhaustiva para identificar y sancionar a todos los funcionarios y servidores públicos que hubieran facilitado, permitido y omitido controles que derivaron en la salida irregular del exejecutivo de YPFB”.
El gobierno será absolutamente firme en la aplicación de la ley y no tolerará ningún acto de encubrimiento, protección o utilización de influencias para evadir las responsabilidades que corresponden a autoridades del Estado boliviano.
En las últimas horas, el gobierno reveló que tiene un informe sobre la contaminación de los combustibles y la gasolina desestabilizada; este documento será presentado a la Fiscalía e incluye una fiscalización a la gestión pasada y la actual de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
En ese contexto, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes afirmó que Akli, “indudablemente tiene una responsabilidad desde el momento que ha sido presidente”.
“Hemos hecho investigaciones de toda la cadena, tienen diferentes roles, los vicepresidentes, los gerentes, los directores, los jefes”, dijo.


