Marzo 05, 2026 -HC-

En tres meses, el Gobierno de Paz tuvo que ceder con el DS 5503 y se muestra reformista


Viernes 6 de Febrero de 2026, 12:30pm




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6 de febrero (Urgente.bo).- El analista político Marcelo Arequipa hizo un análisis a Urgente.bo de los primeros tres meses del gobierno de Rodrigo Paz y afirmó que, aunque hay “cierta tranquilidad” económica, en el ámbito político el Ejecutivo atraviesa tropiezos que ya le significó una derrota con la abrogación de Decreto Supremo 5503 y evidenció rasgos de un “Gobierno de reforma y no de transformaciones”.

Arequipa sostuvo que, hasta el momento, la gestión de Paz logró devolver algo de “certidumbre económica” a la población, pero advirtió que hay tensiones políticas y dudas estratégicas. “Creo que en líneas generales el gobierno de Rodrigo Paz le ha devuelto cierta certidumbre a la gente en relación con algunos problemas económicos que llevábamos viviendo en el país. Está intentando gestionar y está en ese camino de administrar los problemas económicos en el país”, añadió.

Sin embargo, el analista remarcó que esa estabilidad económica es incierta en la política. “En el plano político todavía hay tensión y en el plano social existe más bien expectativa”.

Primera derrota del Gobierno

De acuerdo con Arequipa, la abrogación del Decreto Supremo 5503 es la primera derrota política del Gobierno en estos tres meses, ya que estaría asignando la idea de que vamos a ser un Gobierno de reforma y no de transformaciones. “Ya tiene dentro de sí mismo una camisa de fuerza importante”, agregó.

Retroceder en el principal programa de emergencia económico debilitó la imagen de un Gobierno transformador, según Arequipa. “El hecho de haber retrocedido en su principal programa económico no es poca cosa. Creo que ahí más bien el Gobierno necesita reconstituirse otra vez en términos de su estrategia política”, dijo e indicó que también es necesaria una modificación de su estrategia comunicacional para poder revertir su imagen “que hoy día tiene de poder ser solamente un Gobierno de reforma y no de transformaciones”, sostuvo.

La Asamblea Legislativa

Asimismo, el analista señaló que el Ejecutivo evidencia falta de control sobre la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), situación que limita su capacidad de gobernabilidad. “Parece ser que no tienen absoluto control de la Asamblea Legislativa, por eso no se animan a enviar leyes y tampoco a nombrar autoridades por vía de la Asamblea. El ejemplo de la Contralora General creo que es importante ahí”, detalló.

En ese sentido, Arequipa cuestionó el uso frecuente de decretos supremos como mecanismo para gobernar. “Por eso la Constitución manda que tienen que ir por la vía de la Asamblea Legislativa y tienen que materializarse en leyes”, dijo y agregó que el Gobierno debe empezar a trabajar con el Legislativo para “poner en marcha todo el andamiaje de operadores políticas que puede tener para llevar adelante la aprobación de las leyes en el país”, explicó.

Tensiones internas y gestión comunicacional

De igual manera, el experto observó problemas en la gestión política y comunicacional del gobierno, además de una relación tensa entre el presidente y el vicepresidente, Edmand Lara. “El Gobierno está en un proceso aún de aprendizaje de gestionar la política. Y ahí lo que veo más bien, por lo menos por ahora, son algunos tropiezos y algunas dudas que emergen en relación a cómo se administra la política con estrategia, pero también cómo administrar el plano comunicacional desde el gobierno nacional”.

Para los próximos meses, el analista prevé un escenario de tensión social y política si el Gobierno no logra articularse con la Asamblea y con los sectores sociales. Y advirtió que la falta de coordinación entre las principales autoridades del Estado también puede afectar la imagen del país ante inversionistas.

“No estamos hablando de dos personas comunes y corrientes (Paz y Lara), sino que estamos hablando de las dos principales autoridades de Estado que deberían tener un trabajo más o menos coordinado entre sí”.

Por último, Arequipa señaló que el Gobierno aún está a tiempo de corregir el rumbo, pero necesita reconfigurar su estrategia política y comunicacional si quiere superar la imagen de un Gobierno que, en apenas tres meses, ya muestra signos de tención y desestructura.