Después de más de 20 años de ejercicio del poder y de ser protagonista político y electoral, el Movimiento al Socialismo no gravitará ni estará presente en las elecciones para los gobiernos municipales y las gobernaciones del país. Una ausencia importante, pero que no está siendo capitalizada por las fuerzas que fueron siempre su oposición. Claro tenían un argumento discursivo de responsabilizar al MAS y sus dos gestiones presidenciales con Evo Morales y Luis Arce de que era el causante de todos los males habidos y por haber.
En Santa Cruz la élite dirigencial de forma permanente arengaba sus dardos de acusar al gobierno del MAS de estar contra Santa Cruz,y que la institucionalidad cívica defienda los intereses cruceños. Ahora que el MAS ya no tiene candidatos relevantes e incluso no está participando en casi todo el país ¿contra quien serán las ofensivas políticas? ¿qué enemigo encuentra al frente las fuerzas conservadoras en Santa Cruz? ¿sabrán leer los hechos políticos y sacar lecciones?
En política el adversario o el animal político no está muerto, ahora el MAS puede estar golpeado, arrimado y arrinconado, pero no está destruido ni tampoco durmiendo en sus laureles. Es como el tigre, agazapado, paciente y hábil para cazar a su próxima presa.
Es un partido, al igual que el MNR, gravitó y seguirá influyendo en el acontecer político de la república y sus ciudades. Pero en el escenario departamental esta ausencia del partido azul no está siendo aprovechada por quienes clamaban unidad, unidad y unidad, demostrando al contrario que cada cual a su estilo se asumen como los convocados a ser los próximos alcaldes o gobernador del departamento de Santa Cruz.
La gobernación ha despertado el interés de once candidaturas, las cuales le están poniendo color y calentura a la campaña electoral, pero sin discutir a fondo los temas centrales que hacen al desarrollo del departamento de Santa Cruz, el cumplimiento del Estatuto Autonómico Departamental, entre otros. En la lista de las agrupaciones no aparece el MAS.
Estos son los que buscan llegar a la gobernación y a la Asamblea Legislativa Departamental: Chi Hyun Chung (Movimiento Tercer Sistema); Luis Fernando Camacho (Creemos – Patria); Branko Marincovik (Demócratas); Vladimir Peña (Fe y Esperanza - FE); Santos Hilaquita Tola (Alianza Unidos Por los Pueblos A – UPP). Juan Pablo Velasco (Alianza Libre- Libre). Julio César Torrez (Nueva Generación Patriótica- NGP). Otto Ritter (Santa Cruz Somos Todos). Miguel Cadima Castro (Trabajo, Obras, Desarrollo Integral, Oportunidades y Seguridad-Todos); Guido Eduardo Nayar (Primero Santa Cruz) y Mauricio Quezada Mostajo (Partido Demócrata Cristiano), que lo llevó a la Presidencia a Rodrigo Paz, pero se divorciaron.
Ese es el ramillete de candidatos para gobernadores, quienes a poco menos de cuarenta días del día histórico de las elecciones del 22 de marzo, han sacado a relucir sus creatividades, sus impulsos, sus fobias, sus miedos, pero sin la discusión a fondo de asuntos centrales que hacen a una administración del departamento más pujante y diverso que tiene Bolivia: Santa Cruz.
“Sueño cruceño”, es la arenga de Ritter, sin duda, parafraseando el gran slogan de millones de latinoamericanos que se fueron a Estados Unidos tras el “sueño americano”. Cosas de este nivel se está dando en la campaña electoral, la cual tiene los ingredientes de guerra sucia, de carnavales, de humores, de disfraces, como el que aparentó ser un vendedor de achaicharú el candidato y senador, Branco Marincovik, sentado en el suelo con un costal del sabroso fruto de pulpa blanca. ¿Es creíble? En política hay que ser lo que uno es, no aparentar lo que uno no es.
El intelectual cruceño, militante del sindicalismo, Anibal Jerez, tiene una visión crítica sobre este ramillete de candidatos: “Representan a facciones del poder económico y no a Santa Cruz, son expresiones políticas de “sociedades accidentales” que deciden hacer inversiones en campamentos de explotación -hoy con un socio y mañana con otros-, son pragmáticas que calculan la TIR (Tasa Interna de Retorno) de sus inversiones económicas en política en el mercado donde se compra y se vende de todo-, son endiosados por el fácil lucro y para esto deciden “ocupar” el botín de la institucionalidad gubernamental con todas sus competencias para gestionar los beneficios de los miles de millones de dólares que suman los presupuestos públicos de autonomía municipal de Santa Cruz de la Sierra y del gobierno autónomo del Departamento de Santa Cruz. Seguramente que también en las causas de sus dispersiones habrá algunos candidatos que buscaran definir sus ajustes de cuentas de viejas desavenencias y consolidar liderazgos en las fijaciones de sus vanidades políticas”.
De modo, como no está el enemigo central, creado y fabricado por las fuerzas dirigenciales del poder cruceño, como lo fue el MAS y sus candidatos, pues esa fiesta electoral se está desarrollando a ese nivel e incluso los candidatos no están aprovechando al máximo la ausencia electoral de este partido para plantear un proyecto político de gran magnitud, de pensar y desarrollar Bolivia desde Santa Cruz, mas al contrario la élite se encerró en una burbuja. Así lo analiza el ex rector de la UAGRM, estudioso de las contradicciones del poder cruceño, Reymi Ferreria:
“El poder político cruceño comenzó a transformarse en 1952, de un poder latifundiario a un poder empresarial, que adquirió relevancia con las enormes transferencias que hizo la revolución nacional que a través del Plan Bohan integró el país y Santa Cruz, luego por las políticas de Barrientos y Bánzer de créditos agrícolas y facilidades muy bien utilizadas por el empresariado cruceño, especialmente el agroindustrial. Esa es la base económica del poder político que se complementó con el poder de la identidad regional expresada en posiciones cívicas, que es el otro complemento del poder cruceño”.
Sin el MAS en el baile, las fuerzas de la derecha que tiene varios rostros en las elecciones departamentales ha dispersado a sus seguidores y ha espantado el fantasma del MAS, teniendo ahora la oportunidad histórica no de ganar las elecciones para gobernador sino de fijar los derroteros claros del progreso y devenir del departamento de Santa Cruz, que en estos últimos cinco años hemos sido protagonista de la dura pelea de los grupos de poder, logias o como se llame, reflejadas en el divorcio cruel y violento entre el gobernador Camacho y vicegobernador Aguilera, generando una fractura interna y odios viscerales entre la clase política cruceña, que ahora se ve reflejada en las acusaciones y agresiones que se vienen compartiendo entre los candidatos a gobernador.
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