21 de enero (Urgente.bo)- El gobierno afirma que ha incrementado de forma masiva el contrabando hormiga. El viceministro de Lucha Contra el Contrabando, José Maurice Castro Pautrat, indica que el contrabando de garrafas de GLP se ha hecho más atractivo, luego de la eliminación de la subvención a los combustibles.
“Buscamos afrontar las nuevas modalidades de contrabando, como es el tema del contrabando hormiga, que, si bien es un contrabando ya de larga data, no era tan masivo como es ahora comparativamente”, dijo Castro a Urgente.bo.
La autoridad expuso que muchas de las garrafas son vendidas en la frontera, por conveniencia de cambio de precios. Indicó que para esto se emplean diferentes mecanismos; en primer lugar, llevan las garrafas hasta la frontera, dándose modos para eludir los controles y, una vez, llegados a los puntos fronterizos realizan el paso de manera individual a través del contrabando hormiga.
Aunque, dijo que otros medios han mostrado una mayor magnitud de contrabando de las garrafas en pasos no autorizados, en supuestas ferias clandestinas, donde se contrabandea, tanto a la internación, como el contrabando a la inversa en diferentes tipos de producto.
“Es evidente de que este fenómeno existe, pero no es un fenómeno significativo a comparación del volumen de garrafas que se disponen o que circulan en el país”, indicó.
Asimismo, mencionó que tras la eliminación de la subvención ha bajado el contrabando de diésel. “Todos aquellos que estaban dedicados al contrabando de este producto ahora tienen como alternativa el pensar en el gas licuado porque se ha mantenido el precio”.
“Esta es una de las razones que nos lleva a pensar de que evidentemente ha incrementado el índice de contrabando anterior porque era más fácil de contrabandear diésel que contrabandear garrafas que tenían que volver, en cambio ahora, al no ser interesante el contrabando de diésel, el contrabando de garrafas parece ser más conveniente con la salvedad de que esas garrafas tendrían que retornar para cargarlas”.
Mencionó además que, cuando se habla de contrabando hormiga, se involucran poblaciones fronterizas, es decir, a muchas personas, que, de manera individual son capaces de realizar esta actividad.
Mencionó que se trata de “capitales y actividades” que se mueven hace mucho tiempo atrás en la parte denominada “zona de seguridad fronteriza”, que son, de la línea fronteriza, 50 kilómetros al interior por los 6.912 kilómetros que se tiene de frontera.
En ese sentido, dijo que se trata de miles de kilómetros en los que el viceministerio de Contrabando debe efectuar las políticas de lucha contra el contrabando, a través del brazo operativo que sería el Comando estratégico operacional de las FFAA, que están capacitados para hacer controles.
Indicó que, al ser sobrepasadas por estas organizaciones que llevan tiempo en la actividad y cambiando estrategias, es que se recurrió a las FFAA.
Los precios, dijo, hace que el flujo comercial con los países vecinos sea variable, ya que se habla de contrabando de importación y en otros, de contrabando de exportación.
Indicó que con el contrabando hormiga, incluso los puntos formales, autorizados de intercambio o de control se ven sometidos a este fenómeno, “estamos viendo cómo poder encarar el control del contrabando hormiga”
Así funciona el contrabando hormiga
Menciona que, dependiendo de la política del país, la gente tiene cierto grado de libertad con respecto al otro país. En Bolivia, por ejemplo, hay una movilidad humana dinámica, abierta y sin restricción, y eso permite que la gente salga e ingrese al territorio.
Entonces, la persona lo hace portando sus bienes de uso y consumo, y entre ellos también, garrafas. Indica que mucha gente tiene familia en el sector vecino. “Es una relación y una realidad transfronteriza que se está viviendo. Entonces, de ahí que las relaciones transfronterizas generan este fenómeno”.
El viceministro mencionó que comisar una garrafa a una persona no es tan simple. “Tenemos que darle un documento con el que la persona pueda reclamar si acaso tiene como probar de que esa garrafa evidentemente le ha sido arrebatada injustamente y que esa es de su propiedad”.
Este documento podría transparentar las operaciones de comiso y la garrafa pasa a ser parte de un sistema interno de control por el que esa garrafa tiene que volver al circuito del Estado.
La autoridad indica además que hay pasos fronterizos oficiales donde las entidades que están dedicadas al control, entre ellas la Aduana, la Policía y demás, pero la gente prefiere evitar controles, identificarse y evitar mostrar lo que están internando.
En ese sentido, expone que se trata de poblaciones que consideran que no necesitan cumplir con estas normas. “El caso de fronteras como la de Bermejo, por ejemplo, que por un centenar de años ha tenido ciertos usos y costumbres y cuando la ley se aplica, pues la gente, la población, no está de acuerdo”.


