Enero 16, 2026 -HC-

Noruega se expresa con indignación por la entrega de la medalla del nobel a Trump


Viernes 16 de Enero de 2026, 2:15pm


Noruega reaccionó este viernes con indignación a la decisión de la líder opositora venezolana María Corina Machado de entregar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la medalla del Premio Nobel de la Paz, con el que ella fue distinguida en diciembre en Oslo. Políticos de varios partidos noruegos criticaron la acción de Machado, mientras el Comité Nobel emitía un comunicado indicando que el galardón es inseparable de la persona galardonada.

“Independientemente de lo que suceda con la medalla, el diploma o el premio en metálico, es y seguirá siendo el galardonado original quien quedará registrado en la historia como el destinatario del premio”, declaró este viernes el comité encargado de otorgar el premio. Al tiempo, admitió que “los estatutos de la Fundación Nobel no imponen restricciones sobre lo que un galardonado puede hacer con la medalla, el diploma o el premio en metálico. Esto significa que un galardonado tiene la libertad de conservar, regalar, vender o donar estos artículos”.

Trump codiciaba ese galardón y Machado, viéndose apartada del relevo de poder en Venezuela tras la intervención militar estadounidense para capturar a Nicolás Maduro y hacerse con el control del país petrolero, le entregó el jueves en Washington la medalla enmarcada junto a una declaración de agradecimiento, pese al aviso preventivo del Comité Nobel el pasado viernes de que, una vez anunciado el premio, “no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros”.

“Aunque Trump haya recibido la medalla, eso no significa que haya ganado el premio de la Paz”, dijo la diputada liberal Ine Eriksen Søreide, exministra de Exteriores, a la televisión pública noruega NRK. En declaraciones a la misma cadena, el líder del Partido Centrista, Trygve Slagsvold Vedum, afirmó esta misma aseveración y añadió que el hecho de Trump haya aceptado la medalla indica que “el clásico tonto que tiene que apropiarse de las distinciones y el trabajo de otros”. La presidenta del Partido de Izquierda Socialista, Kirsti Bergstø, sentenció: “Esto es ante todo algo absurdo y sin sentido”.

El Comité Nobel intenta salvar la situación

“Los estatutos de la Fundación Nobel no imponen restricciones sobre lo que un galardonado puede hacer con la medalla, el diploma o el premio en metálico. Esto significa que un galardonado tiene la libertad de conservar, regalar, vender o donar estos artículos”, dice en un comunicado

El jueves, antes de que tuviera lugar la reunión de Machado y Trump en Washington, el Centro Nobel de la Paz, que gestiona el museo sobre estos galardones en Oslo, publicó en sus redes sociales un elaborado texto sobre la medalla que se entrega al ganador. “La medalla puede cambiar de dueño, pero el título de un laureado con el Premio Nobel de la Paz no”, puntualizó la entidad. La medalla es de oro y mide 6,6 centímetros de diámetro.

El texto también recordaba el caso del periodista ruso Dmitri Murátov -premio Nobel de la Paz del 2021 junto a la filipina Maria Ressa, también periodista-, quien subastó la medalla en el 2022 para obtener fondos a favor de los refugiados por la invasión a gran escala rusa de Ucrania. Recaudó así 100 millones de dólares.

La mayoría en Noruega rechaza todo paralelismo entre el gesto de Murátov –una iniciativa benéfica que no recibió objeciones significativas- y el acto de Machado. La entrega de la medalla a Trump ha desatado indignación.

“Esto es increíblemente vergonzoso y perjudicial para uno de los premios más reconocidos e importantes del mundo”, declaró Raymond Johansen, exalcalde de Oslo del gobernante Partido Laborista y ahora secretario de la oenegé Ayuda Popular Noruega, en una publicación de Facebook. “La concesión del premio está ahora tan politizada y es potencialmente peligrosa que fácilmente podría legitimar un proyecto que vaya en contra de la paz”, alertó Johansen.

“Es completamente inaudito”, declaró Janne Haaland Matlary, profesora de la Universidad de Oslo y expolítica, a la emisora pública NRK. “Es una total falta de respeto por el premio”, afirmó Haaland, calificando el acto de “insignificante” y “patético”.

El Comité Nobel noruego, que este viernes no hizo declaraciones públicas sobre la entrega, se encuentra en el ojo del huracán. La decisión de conceder el Nobel a Machado fue interpretada por algunos como un intento de evitar la ira de Trump tras su agresiva campaña para conseguir el premio.

Las decisiones sobre el Nobel a menudo han generado ira o desconcierto. El premio a Barack Obama en 2009 llegó apenas unos meses después de su primer mandato presidencial en Estados Unidos y precedió a un aumento de tropas estadounidenses en Afganistán. Aung San Suu Kyi, de Myanmar, galardonada en 1991 y quien lideró la oposición a la junta militar que gobernaba el país, fue posteriormente criticada internacionalmente por su insuficiente actuación para evitar la masacre militar de la minoría rohinyá.

Más recientemente, el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, ganó el premio en 2019 y, doce meses después, se vio envuelto en una guerra civil en la región de Tigray, que dejó cientos de miles de muertos, según el Proyecto de la Guerra de Tigray de la Universidad de Gante.

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