En un momento crítico de la historia mundial, cuando los desafíos sociales, económicos y ambientales demandan una respuesta inclusiva y efectiva, surge la necesidad de considerar a una mujer latinoamericana para el cargo de Secretaria General de la ONU. La carta abierta promovida por GQUAL aboga por esta visión, resaltando la importancia de la representación femenina en puestos de liderazgo global. GQUAL expresa que “existe una creciente preocupación por la subrepresentación de las mujeres en los espacios multilaterales e internacionales; gran parte de ella se centra en su impacto en el trabajo crítico de estos foros, afectando la eficacia y legitimidad de debates globales sobre derechos humanos, derechos de las mujeres, cambio climático, paz y seguridad, desarrollo económico, comercio, así como el derecho de las mujeres a la igualdad. GQUAL es una voz pionera en este campo, promoviendo debates, desarrollo de datos y reformas normativas e institucionales para garantizar la paridad de género en la justicia internacional, y conectando los debates sobre la igualdad de género en los espacios multilaterales de forma más amplia.
Desde su lanzamiento en 2015, la Campaña ha liderado esfuerzos de recopilación de datos sobre la representación de género que han impactado en los datos producidos y publicados por las instituciones internacionales, ha contribuido con éxito a lograr la paridad de género y a aumentar la representación de mujeres en los Procedimientos Especiales de la ONU, el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, los Órganos de Tratados de la ONU y varios tribunales internacionales. La Campaña ha forjado con éxito compromisos normativos y políticos para abordar el desequilibrio de género y promover cambios en los procedimientos de selección, plasmados en resoluciones e informes sin precedentes del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos. Además, GQUAL es una voz líder en la configuración del marco jurídico y la promoción del desarrollo del derecho de las mujeres a participar en pie de igualdad en los órganos internacionales de representación y justicia. Para lograr esto, GQUAL conecta y moviliza una red activa y diversa de actores que apoyan la Campaña desde diferentes ámbitos – sociedad civil, academia, diplomacia, arbitraje, judicaturas y representantes estatales de alto nivel – convirtiéndola en una fuerza poderosa y única para el cambio, desde lo nacional a lo internacional.
Latinoamérica es una región rica en diversidad cultural y experiencias, pero también marcada por profundas desigualdades de género y desafíos en materia de derechos humanos. Nombrar a una mujer de esta región en un puesto tan influyente no solo enviaría un mensaje poderoso sobre la equidad y la inclusión, sino que también aportaría una perspectiva única y necesaria en la toma de decisiones.
Entre las actuales candidatas latinoamericanas se encuentran figuras destacadas como: Michelle Bachelet (Chile): Ex Presidenta de Chile, ex Directora de ONU Mujeres y Alta Comisionada para los Derechos Humanos, ha sido una firme defensora de los derechos de las mujeres y la equidad social. Alicia Bárcena (México): Actual Ministra de Relaciones Exteriores y experta en temas ambientales y multilaterales, su experiencia y liderazgo son esenciales en un momento donde las crisis ambientales son apremiantes. Rebeca Grynspan (Costa Rica): Secretaria General de la UNCTAD y ex Vicepresidenta de Costa Rica, cuenta con una gran trayectoria en desarrollo económico y un enfoque centrado en la sostenibilidad. María Fernanda Espinosa (Ecuador): Ex Presidenta de la Asamblea General de la ONU, ha demostrado un compromiso sólido con la inclusión y el respeto de los derechos humanos en el ámbito internacional.
Estas líderes han demostrado su compromiso con los derechos humanos y el desarrollo sostenible. Su liderazgo podría ser fundamental para abordar temas críticos como la migración, el cambio climático, la justicia social y la igualdad de género.
Además, la historia reciente nos muestra que los periodos de liderazgo femenino han estado acompañados de avances significativos en políticas de paz, seguridad y derechos de las mujeres. Al elegir a una mujer latinoamericana para este rol, la ONU reafirmaría su compromiso con una representación equitativa y la promoción de la diversidad en la toma de decisiones.
La carta también resalta la necesidad de eliminar las barreras que han limitado el acceso de mujeres fortalecidas en la política internacional. Es imperativo que las futuras generaciones de mujeres líderes vean ejemplos visibles de éxito y fortaleza en los niveles más altos de la diplomacia mundial.
En conclusión, la elección de una mujer latinoamericana como Secretaria General de la ONU no es solo un acto simbólico, sino un paso necesario hacia un futuro más justo y equitativo. La comunidad internacional debe unirse para apoyar esta iniciativa, reconociendo que la diversidad en el liderazgo es esencial para enfrentar los retos actuales y construir un mundo más inclusivo para todos y todas.
La próxima Secretaria General debe ser una mujer latinoamericana, no solo para representar a un continente, sino para dar voz a todas las mujeres que han luchado y siguen luchando por sus derechos. Es momento de que el liderazgo en la ONU refleje la diversidad y la riqueza del mundo que buscamos construir.
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