Mayo 01, 2026 -HC-

“Ser madre es uno de mis mayores orgullos”: Profesionales dicen que la maternidad las motiva


Miércoles 11 de Marzo de 2026, 5:15pm




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11 de marzo (Urgente.bo).- Varias profesionales periodistas, empresarias y gerentes hablaron con Urgente.bo para compartir sus historias personales de maternidad, de desarrollo laboral y profesional, destacando los desafíos de ejercer su rol y la necesidad de mayor apoyo social e institucional.

“Ser madre es uno de mis mayores orgullos”

La periodista Beatriz Cahuasa, con una gran trayectoria en medios de comunicación y gestión institucional, relató que su carrera se desarrolló en un contexto donde el periodismo era altamente competitivo y dominado principalmente por hombres. “Soy periodista de profesión, con especialización en nuevos medios, comunicación corporativa, institucional y política. A lo largo de mi carrera he trabajado en diferentes ámbitos del periodismo: desde la cobertura en calle, la conducción y dirección de programas en radio y televisión, hasta la gestión en cargos ejecutivos vinculados a prensa y contenidos”, dijo.

Asimismo, Cahuasa ocupó cargos de dirección en comunicación institucional, entre ellos el de directora de Comunicación de la Alcaldía de La Paz, además de trabajar en instituciones privadas y completar su formación con diplomados y dos maestrías. Sin embargo, a pesar de sus títulos aseguro que uno de los aspectos más importantes de su vida ha sido la maternidad.

“Más allá de mi trayectoria profesional, uno de mis mayores orgullos es ser madre. Mi hija hoy es una gran profesional, médica, a quien tuve la oportunidad de acompañar en todo su proceso de formación y de quien me siento profundamente orgullosa”, expresó.

En ese sentido, la periodista describió la maternidad como una experiencia profundamente transformadora y afirmó que el amor más grande que sintió en su vida fue cuando vio por primera vez hija, después de su nacimiento. “Es un amor indescriptible que no cambiaría por nada en el mundo”, manifestó.

Mencionó que en su época las mujeres recién empezaban a abrirse paso en cargos de dirección en medios de comunicación, lo que implicaba enfrentar múltiples retos para combinar trabajo y crianza. “En mi caso, la familia jugó un rol fundamental. Mi madre y mis hermanos fueron un apoyo indispensable para poder criar a mi hija y, al mismo tiempo, seguir construyendo mi carrera”, señaló.

Recordó que muchas veces dejaba a su hija al cuidado de su madre para poder cumplir con sus responsabilidades del trabajo. “La llevaba a su negocio, mientras yo asistía al trabajo. Por las noches incluso la llevaba conmigo a la universidad”, explicó.

Las emergencias del periodismo obligaban a Cahuasa a salir en cualquier momento; sin embargo, ahí estaban sus hermanos para apoyarla. “Sin ese respaldo familiar, probablemente hubiera sido mucho más difícil cumplir mis objetivos”, aseguró. A partir de esa experiencia, sostuvo que la corresponsabilidad es clave para lograr “equidad real”.

“Por eso creo firmemente que la familia, el Estado y los empleadores cumplen un rol clave cuando hablamos de equidad real. Muchas veces la mayor carga recae en la madre que decide desarrollarse profesionalmente y, al mismo tiempo, formar una familia”, señaló.

La periodista consideró que el desafío del Estado es generar políticas públicas que permitan a las mujeres compatibilizar ambos roles, ya que muchas mujeres enfrentan enormes obstáculos para compatibilizar su desarrollo profesional con las responsabilidades de cuidado. “En mi experiencia, el respaldo institucional o las políticas públicas de apoyo eran prácticamente inexistentes”, indicó.

En ese sentido, planteó que es necesario impulsar políticas de corresponsabilidad en el cuidado, acceso a guarderías, horarios laborales flexibles y modalidades de teletrabajo cuando sea posible para generar condiciones reales para que la maternidad no sea un obstáculo para el desarrollo profesional de las mujeres.

De igual forma, mencionó la importancia de fortalecer las licencias parentales, para que el cuidado “no recaiga únicamente en la madre y promover incentivos para que las empresas apoyen a las familias trabajadoras”, afirmó y así ninguna mujer tenga que elegir entre ser madre o desarrollarse profesionalmente, sino que pueda hacer ambas cosas con el respaldo de la sociedad y del Estado.

Además, Cahuasa destacó que, pese a los avances, aún persisten brechas laborales entre hombres y mujeres. “En promedio, las mujeres ganan menos que los hombres por trabajos similares. En América Latina la diferencia salarial se sitúa aproximadamente entre el 11% y el 17%”, aseveró y añadió que la participación laboral femenina sigue siendo menor y que el acceso a cargos de liderazgo continúa siendo limitado.

“También existe el techo de cristal, donde las mujeres tienen menor acceso a cargos directivos o de liderazgo, incluso cuando cuentan con igual o mayor nivel educativo”, sostuvo. Asimismo, remarcó que la mayor carga del trabajo doméstico y de cuidados continúa recayendo en las mujeres, que limita su desarrollo profesional. “Muchas mujeres enfrentan interrupciones laborales, empleos de medio tiempo o menor estabilidad después de tener hijos, lo que afecta sus ingresos y oportunidades de ascenso”, indicó.

“Cumplo mis sueños todos los días, también gracias a mi hijo”

Desde el ámbito empresarial, la gerente de Comunicación y Reputación Institucional de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (CAINCO), Nabilia Rivero, relató que comenzó a trabajar a los 18 años y que ha construido su carrera con formación académica constante.

“Trabajo desde los 18 años, tengo una licenciatura, dos especialidades, una maestría y hoy ocupo un puesto gerencial. Fui madre a los 26 años. Y sí, cumplo mis sueños todos los días”, afirmó y señaló que, para ella, la maternidad no ha sido un obstáculo, sino parte del camino. “No a pesar de mi hijo. También gracias a él”, señaló.

Rivero criticó el sentido de las declaraciones de la directora de Igualdad de Oportunidades, Durby Blanco. “Escuchar que tener hijos equivale a ‘perder años en casa haciendo un trabajo que no permite realizar sueños’ no es un error de expresión. No es un lapsus. Es la evidencia de una visión pobre, limitada y desconectada de la realidad”, afirmó.

Aclaró que la decisión de tener o no tener hijos es personal, pero cuestionó que se desvalorice la maternidad. “La decisión de tener o no tener hijos es absolutamente personal, no viene ni al caso aclararlo. Pero convertir esa decisión en un desprecio hacia la maternidad y el trabajo doméstico no solo es irresponsable. Es gravísimo”, expresó.

Rivero aseguró que las palabras de la autoridad desconocen la realidad de millones de mujeres bolivianas. “Mientras millones de mujeres en Bolivia trabajan, estudian, lideran empresas, emprenden, sostienen hogares y crían hijos, alguien desde un atril con la bandera nacional por detrás lanza frases vacías que intentan convertir la maternidad en un obstáculo para los sueños”, sostuvo.

“Mientras ella habla, el país real sigue avanzando con mujeres que hacen todo eso y más, todos los días. Frente a esa realidad, sus palabras no solo caen vacías. Se derrumban. Quedan ridículas”, afirmó.

Emprendimiento, maternidad y corresponsabilidad

Por su parte, la gerente de Agronat, Ángela Gonzales, relató que su experiencia ha sido diferente porque trabaja en una empresa familiar, junto a sus padres. “Como es algo propio, he tenido la ventaja de poder trabajar medio tiempo desde casa y medio tiempo en la empresa”, explicó.

Esto le permitió combinar el trabajo con la crianza de sus hijos. “Eso me da una facilidad para poder ocuparme del cuidado de los niños. Incluso he podido llevar a mis hijos hasta los seis meses a la empresa”, relató.

Además, Gonzales destacó la importancia del apoyo de su pareja. “Como él es un papá activo que se ocupa igual del cuidado de los hijos, para mí ha sido mucho más fácil llevar adelante este rol”, señaló.

La empresaria relató que tiene dos hijos, a quienes tuvo a los 35 y 38 años. “Tuve que empezar más tarde con el tema de la familia porque estaba muy inmersa en mi carrera”, explicó; sin embargo, aseguró que la decisión de ser madre fue planificada.

“Mis hijos son 100% planificados. Recién cuando obtuve una madurez adecuada quise ser madre”, indicó.

No obstante, también consideró que existen desigualdades en el mercado laboral, en especial para las mujeres asalariadas. “Sí veo que hay diferencias a nivel general. Varias compañeras tienen que estar pidiendo permisos cuando necesitan atender temas de sus hijos”, señaló.

Desde su experiencia empresarial, planteó que el marco laboral también influye en la contratación de mujeres. “La Ley General del Trabajo ha dado más beneficios a las mujeres y muchas empresas nos ven como caras. Por eso apuntaría a que se modifique y sea un poco más equitativa para nivelar condiciones con los varones”, sostuvo.

Liderazgo femenino en sectores tradicionalmente masculinos

Alejandra Saavedra es la gerente General de una empresa del sector automotriz y madre de dos hijos y a lo largo de mi carrera trabajó con mucha dedicación para “crecer profesionalmente y demostrar que las mujeres también podemos ocupar posiciones de liderazgo en industrias que tradicionalmente han sido dominadas por hombres”, explicó.

Para Saavedra, combinar maternidad y carrera ha sido un reto constante. “Combinar las responsabilidades de una carrera profesional con la maternidad requiere organización, compromiso y mucha dedicación”, señaló.

Sin embargo, indicó que su maternidad también es una fuente de motivación. “Una de las mayores satisfacciones es saber que mis hijos me miran con admiración y que puedo ser para ellos un ejemplo de esfuerzo, perseverancia y superación”, afirmó.

Por último, coincidió en que aún persisten desigualdades en el ámbito laboral, ya que vivimos en una sociedad donde aún “persisten rasgos machistas y son pocas las mujeres que logran acceder a cargos administrativos de alto rango. Alcanzar esas posiciones suele implicar un esfuerzo y sacrificio mayor para las mujeres”, sostuvo.