Tranquilos… no confundamos oportunidad con estrategia digital
Rodrigo Paz acaba de decir algo que, como conocedor en comunicación política y redes sociales, merece ser analizado con datos y no solamente con los aplausos.
“Yo soy producto del TikTok. Yo he ganado una elección con 50 mil dólares”.
El presidente atribuyó un papel central a TikTok y a la estrategia desarrollada junto a su hija Catalina Paz, asegurando que comenzó a producir contenido de manera constante, incluso desde las 5:00 de la mañana, para generar una comunicación diaria con los usuarios.
Perfecto.
Pero aquí empieza la parte interesante.
¿Eso significa que Rodrigo Paz ganó gracias a una gran estrategia de redes sociales?
Nuestra respuesta, desde nuestra experiencia trabajando en comunicación política, campañas, redes sociales, segmentación y análisis de datos, es mucho más cautelosa.
Una cosa es ganar una elección, otra muy distinta es demostrar que la ganaste por TikTok.
Y ahí es donde comienzan nuestras dudas.
Durante la campaña junto a mi equipo hicimos el seguimiento al comportamiento digital de los candidatos, sus contenidos, comunidades, circulación de publicaciones y niveles de conversación y sinceramente, no se observó a Rodrigo Paz con una maquinaria digital electoral, una de esas que después se presentan como si hubieran revolucionado las redes sociales bolivianas.
Lo que observamos fue otra cosa.
- Contenido constante.
- Videos que funcionaron.
- Momentos de viralidad.
Pero una campaña digital profesional no se mide simplemente contando videos, seguidores o reproducciones.
Se mide por cosas bastante más incómodas:
- ¿Quién era exactamente el público objetivo?
- ¿Cómo estaba segmentado?
- ¿Qué contenido estaba diseñado para cada segmento?
- ¿Cuál era el recorrido del usuario después de consumir el contenido?
- ¿Cuánto era alcance orgánico y cuánto era publicidad?
- ¿Qué porcentaje de quienes interactuaban terminaba convirtiéndose en simpatizante, voluntario, movilizado o elector?
- ¿Qué datos se obtenían de esa interacción?
- ¿Cómo se utilizaban esos datos para modificar la campaña?
Porque un video viral no es una estrategia, un meme viral tampoco, tener millones de reproducciones mucho menos y tener seguidores mucho menos.
Y aquí aparece Google Trends
Una de las plataformas visibles para ver el tráfico y movimiento en la web dice lo contrario, miren el gráfico.
En la comparación de búsquedas que se muestra para Bolivia durante 2025, Rodrigo Paz aparece con un interés promedio de 9, frente a 5 para Jorge Quiroga, 3 para Samuel Doria Medina, 3 para Andrónico Rodríguez, 2 para Manfred Reyes Villa y 1 para Eduardo del Castillo.
Pero hay algo todavía más interesante.
En el periodo mostrado del 16 al 23 de agosto, Rodrigo Paz registra 100 puntos de interés relativo, mientras Quiroga aparece con 38 y Doria Medina con 20.
Es decir, hubo momentos concretos donde Paz consiguió una fuerte atención en las búsquedas.
Pero eso no significa automáticamente que haya ganado las redes.
Google lo explica claramente, Trends no es una encuesta y un aumento de búsquedas no significa que alguien sea “ganador”; simplemente muestra que hubo un mayor interés de búsqueda relativo por un término o tema.
“Paz tenía poca aceptación”.
Durante buena parte del periodo electoral, el término “Rodrigo Paz” o relacionado no mostró un nivel de interés de búsqueda dominante y sostenido frente a los demás candidatos.
La lectura comienza a separarse del relato de “ganamos gracias a TikTok”.
La segunda vuelta cambió completamente el ecosistema digital, aparecieron nuevos actores, comunidades que inicialmente estaban alrededor de otros candidatos comenzaron a intervenir.
Se produjo una redistribución de audiencias, aumentando la conversación, incorporando nuevos, perfiles, grupos y páginas que interactuaron y el contenido comenzó a circular dentro de comunidades que no necesariamente habían sido construidas originalmente por la campaña de Paz.
Eso es política digital.
Pero no necesariamente significa que una sola estructura de campaña haya construido toda esa conversación desde cero y aquí hay una diferencia fundamental que muchos especialistas improvisados parecen olvidar:
Una cosa es generar la conversación.
Otra es aprovechar una conversación que ya está ocurriendo.
Las redes no son una urna, los likes no son votos.
Este es probablemente el error más frecuente cuando analizamos campañas electorales cuando alguien publica un video y obtiene 2 millones de reproducciones y decir que el candidato ganó aparece la conclusión mágica; “Ganó por las redes sociales”, No es verdad.
Eso es correlación narrativa, no necesariamente causalidad, los likes no son votos.
Para demostrarlo habría que cruzar los datos digitales con otras variables:
Redes sociales + territorio + estructura política + alianzas + segunda vuelta + voto transferido + comportamiento electoral + coyuntura + movilización.
Ahí recién podemos comenzar a hablar seriamente de causalidad.
- Porque TikTok puede ayudar a instalar una imagen.
- Puede generar reconocimiento.
- Puede construir cercanía.
- Puede amplificar un mensaje.
- Puede movilizar.
- Puede incluso modificar percepciones.
- Pero TikTok no deposita votos en una urna.
Los votos los deposita la gente.
Y esa gente también vive en barrios, sindicatos, universidades, mercados, provincias, municipios, organizaciones sociales, familias y comunidades políticas.
Y hay otra pregunta que me parece mucho más interesante
Si realmente la campaña costó solamente 50.000 dólares, como afirma Rodrigo Paz, entonces sería extraordinariamente interesante conocer la estructura completa de ese gasto.
Porque decir “gastamos 50 mil dólares” no explica por sí mismo el alcance de una campaña digital.
Quisiera conocer:
- ¿Cuánto se destinó a pauta?
- ¿Cuánto a producción audiovisual?
- ¿Cuánto a equipos?
- ¿Cuánto a personal?
- ¿Cuánto a segmentación?
- ¿Cuánto a generación de contenido?
- ¿Cuánto fue trabajo voluntario?
- ¿Cuánto contenido fue producido por terceros?
- ¿Cuánto alcance se obtuvo orgánicamente?
- ¿Y cuánto se pagó para conseguirlo?
Ahí empieza el verdadero análisis.
Porque si hablamos de una campaña digital de 50 mil dólares que consiguió una victoria nacional, entonces estamos ante un caso que merece ser estudiado con metodología, datos y trazabilidad.
No solamente contado como anécdota.
Mi conclusión como consultor
Yo no niego que TikTok haya sido importante para Rodrigo Paz. Era otro el fenómeno digital, eran otro los actores que se ganaban el tráfico digital.
Tampoco niego que su presencia digital haya contribuido a construir reconocimiento y conversación, lo que cuestiono es algo diferente, que hoy se pretenda explicar toda una elección con la frase “ganamos gracias a TikTok”.
Eso requiere evidencia.
Y hasta que no tengamos los datos completos de la campaña, prefiero separar el relato político del análisis digital.
Porque después de varios años trabajando con políticos, campañas y redes sociales aprendí algo bastante sencillo:
No todo lo viral es estrategia.
No toda interacción es intención de voto.
No todo seguidor es militante.
No toda reproducción es influencia.
Y no toda elección ganada por un candidato significa que su estrategia digital fue la responsable de la victoria.
El gráfico de Google Trends tampoco demuestra por sí mismo lo contrario. Es solamente una pieza del rompecabezas. Google advierte precisamente que sus datos representan interés de búsqueda relativo y deben analizarse junto con otras fuentes.
Por eso, cuando se escucha; “Soy producto de TikTok”, nuestra respuesta profesional es, que muestre los datos.
Porque en comunicación política, el relato puede ganar titulares, pero son los datos permiten demostrar una estrategia.
Los factores que llegaron a ganar a Rodrigo Paz según análisis de nuestro equipo y loas actuales resultados.
- Efecto Edmand Lara
- Voto orgánico organizado
- Voto indeciso y oportunista



