2 de enero (Infobae)- Los gobiernos de Perú y Chile han acordado implementar controles más estrictos en la frontera común con el objetivo de enfrentar el aumento de la migración irregular en esta zona de la región.
El ministro de Relaciones Exteriores del Perú, Hugo De Zela, explicó que la estrategia bilateral incluye una mayor presencia militar y policial, el incremento de patrullas y la instalación de un sistema de cámaras de vigilancia. El acuerdo fue alcanzado en la última reunión del Comité Binacional de Política Migratoria realizada en diciembre.
La presencia de migrantes, en su mayoría de nacionalidad venezolana, ha generado un desafío logístico y humanitario para varios países sudamericanos.
“Hay un protocolo de entendimiento entre la policía de los dos países para manejar cualquier tema, y se ha convenido que cada país va a intentar evitar la salida irregular. Y si esta salida irregular se produce, entonces el otro país devolverá a los migrantes al país de donde salieron. Con esto, lo que se pretende es que toda migración que haya sea de carácter regular, segura y ordenada”, precisó el canciller.
En ese sentido, el gobierno peruano ha endurecido su postura frente a la migración irregular, advirtiendo que no permitirá el ingreso de extranjeros que no cumplan con los requisitos legales. “El Perú ya no está en capacidad de seguir acogiendo a migrantes irregulares. Nosotros tenemos nuestras capacidades rebasadas”, subrayó De Zela. El funcionario indicó que los migrantes que intenten cruzar sin los documentos exigidos serán rechazados en la frontera.



