24 de julio (Urgente.bo).- La asociación de pacientes con cáncer de mama en Bolivia expresó su preocupación por el ingreso al sistema público de salud de medicamentos oncológicos que, según afirman, cuentan con información internacional limitada y no han sido aprobados por agencias regulatorias. Ante esto, solicitaron que se fortalezcan los criterios de evaluación científica y regulatoria antes de su incorporación.
La alerta fue emitida por la Asociación de Personas con Cáncer y Familiares Bolivia, que sostiene que algunos de estos medicamentos, aunque cuentan con un registro sanitario en el país, solo tienen autorizaciones de uso en sus países de origen, como Irán e India, y no disponen de una amplia experiencia de uso internacional ni de validación por organismos reguladores de alta vigilancia.
"Quienes enfrentamos un cáncer de mama vivimos con muchas incertidumbres. Por eso, necesitamos tener la tranquilidad de que los tratamientos que recibimos ofrecen las mayores garantías de seguridad y eficacia", manifestó Giovana Hoyos Ayarde, portavoz de la asociación.
Los pacientes consideran que la incorporación de estos medicamentos representa situaciones delicadas para este tipo de cáncer, debido a que no han sido evaluados por agencias regulatorias reconocidas por sus rigurosos estándares de seguridad y eficacia. Asimismo, hoyos señaló que las compras institucionales deben priorizar el valor terapéutico.
“Se estarían adjudicando empresas de muy dudosa procedencia con medicamentos de procedencia iraní. Encontramos otro dato, y dice que, para la comercialización dentro del país, los medicamentos deben tener como mínimo cinco años. Esta empresa no cumple porque ninguna ampolla ha entrado a Bolivia todavía”, señaló Hoyos.
La Asociación recordó que el cáncer de mama representa la segunda causa de muerte en mujeres en Bolivia. Según datos oficiales citados en el pronunciamiento, cada año se registran entre 1.500 y 1.700 nuevos casos y alrededor de 400 mujeres fallecen a causa de esta enfermedad.
"Las mujeres que enfrentamos un cáncer de mama necesitamos tener confianza en los tratamientos que recibimos. Esa confianza se construye sobre la base de procesos regulatorios sólidos, evidencia científica y criterios técnicos transparentes", concluyó Hoyos.


