2 de junio (Urgente.bo).- Tras más de 30 días de bloqueos y movilizaciones, vecinos y autoconvocados protagonizaron acciones para exigir el levantamiento de los puntos de bloqueo e incluso procedieron a despejar algunas rutas por cuenta propia.
En la ciudad de El Alto, vecinos de la extranca de Senkata exigieron la noche del lunes que los bloqueadores abandonen el sector y permitan restablecer la circulación vehicular. “¡Fuera, fuera! ¡les votaremos!”, dijeron algunos vecinos de esa zona que expresaron su molestia. En este sector se mantiene puntos de bloqueo que es impulsado por algunas Fejuves de esta urbe y sectores campesinos.
La situación también se replicó en el departamento de Chuquisaca. Por segundo día consecutivo, jóvenes y autoconvocados marcharon hacia la carretera que conecta con Potosí para exigir el desbloqueo de las vías. En el sector de El Campanario, la Policía evitó enfrentamientos y negoció un cuarto intermedio que permitió la circulación parcial de vehículos.
En el municipio Yotala (Chuquisaca), también un grupo de vecinos retiró ramas, piedras y palos que impedían el tránsito. Durante la acción se registró un intercambio verbal entre quienes apoyaban el desbloqueo y quienes respaldaban las medidas de presión.
En el norte paceño, en Caranavi este lunes también vecinos salieron a las calles para exigir la habilitación de las rutas bajo la consigna de “¡queremos trabajar! ¡fuera bloqueadores, no más bloqueos!”. Los pobladores de este municipio exigieron libre tránsito
A estas manifestaciones se sumaron ciudadanos de la ciudad de La Paz, quienes cuestionaron la falta de soluciones al conflicto y anunciaron que se organizarán para impulsar acciones de desbloqueo.
“Si es necesario que nosotros salgamos a desbloquear porque no hay interés del Gobierno para hacerlo, va a ser responsabilidad de estas movilizaciones. Estamos de rehenes. No es posible que no puedan dar solución a esto, nos estamos organizando”, manifestó un vecino paceño.
Las protestas y bloqueos continúan en distintos puntos del país con la exigencia de la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Sin embargo, sectores de la población comienzan a expresar su rechazo a las medidas debido a la escasez de combustibles, el incremento de precios y las dificultades para el abastecimiento de productos básicos.


