Tienes libertad para expresarte y opinar. Así lo establece el Art. 106 y 107 de la Constitución Política del Estado: todo ciudadano tiene derecho a la libertad de expresión y de opinión y el Pacto de los Derechos Políticos, Sociales, en su Art. 19: Nadie puede ser detenido, perseguido o amedrentado por ejercer esos derechos.
En los años 80 y 90, los ciudadanos tenían pocas posibilidades de ejercer su derecho a la libre expresión, ya que la televisión, los periódicos, las radioemisoras si bien hacían su labor de informar, pero no todo el mundo tenía acceso a sus páginas o sus espacios para verter su opinión de algún tema o cierta inquietud.
Llegó el internet, luego las redes sociales y las aplicaciones tecnológicas que nos permiten expandirnos sin límite alguno por todo el mundo, precisamente, en este bien indispensable o esta necesidad que tenemos los humanos de expresarnos, de sacar desde adentro lo que nos indigna, molesta, o simplemente lo que queremos que se conozca.
Ralph Waldo Emerson, el filósofo que molestó bastante al poder en su tiempo, nos pide algo sencillo y esencial: “Creer en tu propio pensamiento, creer en que lo que consideras verdad en tu fuero interno es verdad para todos los hombres: en eso consiste el espíritu”. Una provocación para tomar en cuenta.
Los filósofos de todas las épocas tenían un problema: se impulsaban a opinar, especular y teorizar de todos los temas. Metían sus narices en las cosas del poder, de la religión, de la ciencia, de la vida. Claro eso molestaba a quienes iban dirigidos sus dardos. Hasta el extremo que la Iglesia Católica hizo quemar a Giordano Bruno, expulsó a Spinoza de su ciudad y en la Grecia decretaron la muerte de Sócrates, dicen “por pervertir a la juventud”.
Regresando a la Bolivia plurinacional no tienes pretexto para ser indiferente, ni callarte ni ocultar la cabeza como el avestruz cada vez que llega la tormenta. ¿Acaso vas a permitir que se sigan robando los recursos económicos del Estado, sin que se sancionen a los responsables directos e indirectos? ¿Acaso no te molestarás por los violadores y pedófilos del poder que quieren señoritas a su disposición y sin que la justicia les haga cosquillas? ¿Acaso dejarás pasar que se sigan destruyendo los ríos, parques, áreas protegidas a nombre del desarrollo nacional por la minería ilegal del oro y que viene contaminando con mercurio? ¿Acaso no sentirás explotar en tu interior cuando los peces gordos del narcotráfico se pasean por las calles y bares de tu ciudad y cuyo producto viene destruyendo vidas y sueños de miles de personas? ¿Acaso no te provocarás a la indignación cuando los fiscales y jueces bailan al ritmo que le pone el poder y el dinero, convirtiendo la justicia en un recurso inhumano? ¿Acaso no te moverá a expresarte con ganas cuando tienes parlamentarios que ganan más de Bs. 23.000 y de yapa le regalan celulares modernos, sin que su labor haya sido relevante? ¿Acaso te ocultarás cuando ves a la policía que delinque, atropella, vulnera los derechos de los ciudadanos y sin que sean sancionados? ¿Acaso dejarás que se sigan llevando millones de $us los del plan Cuotitas o el despilfarro de dinero en los ítems fantasmas, en el BTR, en los contratos de obras?
¿Es posible que dejes pasar estas elecciones sin opinar sobre los protagonistas y que nos seas parte del futuro del Estado de Bolivia? Claro que no, Bolivia no es un país para quedarse callados, indiferentes o amordazados. Hay tanto que decir y estar presente, como lo estaremos en las urnas el 17 de agosto.
Como ves hay muchos motivos para expresarte, para indignarte y también para alegrarte, por ello, no te calles, habla, participa, exprésate, usa las redes sociales que están esperando la expansión de tu fuerza, y con seguridad que te sentirás libre, en paz con tu conciencia y con la confianza que estás aportando a salir de las tinieblas.
Después no te arrepientas de lo que no pudiste hacer cuando tenías las condiciones para ello, porque el poder no se atreverá a meter preso o procesar a millones de bolivianos que han decidido expresarse y ahora con más ganas en este proceso electoral.
Emerson nos confiesa un secreto “cada persona debería aprender a detectar y contemplar el relámpago de luz que le atraviesa la mente desde el interior de sí mismo”, así que solo vos conoces el poder que tienes y debes dar rienda suelta al mismo.
Así que EXPRESATE y PARTICIPA.
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