Octubre 29, 2026 -HC-

“Mientras yo viva, la seguiré visitando”: Familias recuerdan a sus seres queridos a días de Todos Santos


Miércoles 28 de Octubre de 2026, 5:30pm




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Una tarde lluviosa de un miércoles cualquiera, días antes de Todos Santos, don Edgar se encontraba limpiando un nicho en el Cementerio General de La Paz. El esmero, la delicadeza y la dedicación que le puso evidenciaban el cariño que le tuvo y aún tiene a quien en vida fue su suegra. Treinta años después de su fallecimiento, Edgar aún le deja flores cada semana.

“Yo vengo a visitar a mi suegra, le tenía mucho cariño y ella ha partido hace 30 años atrás. La visito de manera constante, ella era muy buena gente, nos ha colaborado mucho. Yo vengo cuatro veces al mes a visitarla, ella era una buena persona que toda la vida nos colaboró hasta que partió de este mundo”.

En esta época, cuando las familias bolivianas esperan con ansias la llegada del 1 de noviembre para recibir a sus almas, las familias limpian y realizan mantenimiento a los lugares donde descansan sus difuntos, con la creencia de recibirlos en las mejores condiciones.

“A ella le gustaba mucho el locro, eso le dejaremos en su mesita. Yo hasta el día de mi muerte la voy a seguir recordando y visitando. Esa creencia la tenemos desde nuestros abuelos y en nuestra familia, como paceños lo inculcamos a nuestros hijos y nietos”, señaló don Edgar.

Por otro lado, esta época permite evidenciar casos en los que el amor sobrepasa las barreras de la muerte. Así lo demuestra Marcelina Zempertegui, una adulta mayor que perdió a su esposo hace más de 11 años y que, a pesar de su edad, no duda en subir una escalera inestable para alcanzar a su compañero de vida y dejar su nicho en las mejores condiciones.

“Yo lo recuerdo como una bella persona, como un buen orureño, no era de aquellas personas que les gustaba pelear. Por eso jamás en la vida otro habría en su lugar. Él se debe sentir feliz porque siempre vengo a dejarle flores, no lo dejo así”, manifestó casi con lágrimas en los ojos.

Para seguir sintiéndolo cerca, le pone mucho esmero a las tradiciones de Todos Santos. Prepara pan, hace rezar misas y acomoda la mesa con todos los elementos que le gustaban a su difunto.

“Creo que él llega. Cada año lo recuerdo porque es mi esposo y por 35 años de matrimonio. Hay que preparar la tumba, hacer rezar y respetar las costumbres. Eso él hacía en Oruro, hay que compartir con la familia y hornear el pancito. Cada año recordamos, no nos podemos olvidar”.

Entre las personas que mantienen vivas estas tradiciones también hay hijas adultas que recuerdan a sus madres y preparan todo con mucha dedicación para recibirlas. A pesar del tiempo transcurrido, consideran que siempre las van a necesitar. Ilda Mayta asegura que su madre la sigue ayudando desde el cielo, como agradecimiento a las visitas que le hace constantemente, pese a que falleció hace seis años.

“Cada mes vengo a plantar, yo soy la única que viene con mi sobrina y la recordamos. Es verdad lo que vienen las almas, porque como vengo a visitarla, en todo me va bien. A mí me gusta dejar todo lindo y limpio porque la mamá puede venir aquí como un ángel”, manifestó Ilda.

No importa cuánto tiempo haya pasado desde su partida, las familias llegan al Cementerio General de La Paz para limpiar y adornar los nichos de sus seres queridos, con el propósito de recibir sus almas en Todos Santos.

Con flores, trapos, esponjas y adornos, los familiares cuidan cada detalle del lugar donde descansan sus difuntos. Para los creyentes, mantener estos espacios en buenas condiciones y preparar una mesa con los alimentos y las cosas que más les gustaban en vida es una muestra de amor.