8 de septiembre (Urgente.bo).- “Hasta mis lágrimas se secaron”, dijo Delia, una madre que lleva cinco días esperando tener noticias de su hijo, Jhonny Cornejo, quien figura en la lista de desaparecidos tras las explosiones registradas el pasado viernes en un cuartel de Viacha.
Ella recuerda con cariño a su hijo y la última vez que lo vio fue el pasado domingo 30 de agosto. Su hijo se despidió con un abrazo.
“Ese domingo estaba conmigo. Le fui a dejar al cuartel, paseamos, dimos vuelta el mercado y nos dimos un abrazo antes de ingresar al cuartel. Se fue, me miró y se dio la vuelta y me dijo ‘chau, mamá’”, relató la madre entre lágrimas.
Delia es una de las familiares que aguardan en cercanías del lugar de las explosiones, que cobraron hasta el momento la vida de nueve personas que fueron reportadas como identificadas por las autoridades, mientras continúan los trabajos de rescate.
Delia es madre de cinco hijos y Jhonny es el mayor y el único varón. “Era mi único hijo varón tengo, aparte de él, cuatro niñas más; él (Jhonny) es el mayor. Ya no hay palabras, no saben cómo está mi corazón, hasta mis lágrimas se secaron”, expresó.
Cerca de la madre se encuentra Rogelia Mamani, hermana de uno de los desaparecidos. Ella permanece a la espera de que su hermano sea encontrado y guarda la esperanza de que esté con vida.“Yo vivo en Viacha, pero mis hermanos vivían en el campo. Del campo venía los domingos en la tarde, se dejaba su moto en mi casa. El domingo por la tarde me encontré con él por última vez”, contó.
Rogelia señaló que la última vez que algún familiar suyo vio a su hermano fue el pasado jueves, cuando su padre lo visitó durante el día de visitas. “La última vez que mi papá se vio con él fue el jueves, en día de visita, y le dijo a mi papá ‘mañana voy a salir’ y al día siguiente pasó la tragedia”, relató.
En otro grupo de familiares se encontraba el papá de Ramiro Condori Choque, otro de los desaparecidos. El padre de familia reclamó que existe “poca información” por parte de las autoridades. Él vive en una provincia de La Paz y cada jornada realiza una vigilia. “No tenemos palabras. Mis otros hijos fueron los que lo vieron por última vez”, manifestó.
Santos Zonco Huanca es otro de los desaparecidos que aún no fue hallado. Su tío no pierde la esperanza de recibir información sobre su paradero. “No tenemos palabras ni llantos. Estamos aquí cinco días, en espera de que en algún momento nos darán información de que apareció. Aquí quedamos cinco padres de familia que aún no encontramos a nuestros hijos”, señaló.
La familia de Zonco exige que se aceleren las pruebas de ADN, en caso de que sean encontrados restos, y recuerda con cariño a su sobrino. “Era un joven tranquilo, humilde y estudioso, con un sueño por delante”, finalizó.


