Octubre 31, 2026 -HC-

Las plataformas piratas están en su auge y la población sufre estafas


Sábado 31 de Octubre de 2026, 6:30am


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La Paz, 30 de octubre (María Belén Salas, Urgente.bo) .- En la feria 16 de Julio, la Ceja de El Alto y la avenida Calatayud de La Paz hay una variedad de ofertas de aplicaciones, dispositivos y plataformas “piratas” que prometen acceso a películas, series, canales nacionales e internacionales y transmisiones deportivas. Mientras los comerciantes aseguran que estas plataformas son seguras y accesibles, el experto en redes sociales Tonny López advirtió sobre los vacíos normativos, los riesgos informáticos y la falta de datos para dimensionar el problema. Y todo esto se traduce en un perjuicio para quienes confían en promesas de buen servicio.

En puestos de venta, tiendas de tecnología y galpones comerciales, la oferta de acceso a contenidos audiovisuales va más allá de las suscripciones oficiales por parte de las empresas bolivianas. Aplicaciones de streaming, servicios IPTV y dispositivos conocidos como TvBox se comercializan como alternativas para ver películas, series y canales de televisión desde un televisor conectado a Internet.

La oferta incluye aplicaciones como Magis TV y Flujo TV, además de servicios IPTV y equipos que permiten instalar aplicaciones o acceder a canales. Sin embargo, ¿quién verifica que los contenidos distribuidos cuenten con las licencias correspondientes y qué mecanismos se aplican para frenar su comercialización cuando vulneran derechos?

LAS OFERTAS PIRATAS

En la feria 16 de Julio de El Alto, una vendedora explicó a la revista Oxígeno que estas plataformas piratas tienen distintas modalidades de acceso, con diferencias en el catálogo, el precio y la estabilidad de los servicios.

“Son más de 100 IPTV, es harto”, afirmó la comerciante y señaló que los servicios pueden ofrecer canales, series, películas y otros contenidos. También sostuvo que algunos vendedores mantienen contacto con los responsables de las plataformas para gestionar la incorporación de programas que sus clientes no encuentran disponibles. En suma, todo parece estar resuelto.

Los precios que se dan a conocer en el mercado informal varían. Sin embargo, los comerciantes precisan que las suscripciones por más de seis meses no garantizan la continuidad del servicio; esa es la debilidad de la propuesta y hubo clientes que terminan perdiendo el acceso después de pagar promociones por más tiempo.

Consultada por la revista Oxígeno, la vendedora dice que los últimos cambios en la solidez de la oferta de contenidos internacionales se deben al encarecimiento de las suscripciones y a las variaciones del dólar. La disponibilidad del catálogo, el costo y la continuidad del acceso pesan también en la decisión de los consumidores.

En los galpones de La Paz, otro comerciante aseguró que Magis TV permite acceder a canales nacionales e internacionales, películas y estrenos, y de contenidos deportivos nacionales, cuyos derechos solo los tiene la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel).

“Los canales de deporte son complicados, ya que no todos los canales tienen licencias”, manifestó, pero cuando el potencial cliente hace más preguntas, admite que las aplicaciones pueden dejar de funcionar cuando enfrentan restricciones.

OTROS MODELOS DE ACCESO

En la Ceja de El Alto, la oferta también incluye dispositivos TV Box, que se conectan al televisor y permiten utilizar aplicaciones. Una vendedora indicó que los precios de estos equipos pueden variar según la marca y las características, mientras que otros dispositivos se comercializan con aplicaciones previamente instaladas.

“Tienes que tener un TV Box para cada televisión. Esto lo instalas y ya tiene Magis TV, YouTube, tiene canales extranjeros, todo tiene”, explicó una comerciante de la zona.

La vendedora aseguró que algunos equipos permiten acceder a tiendas de aplicaciones y que pueden conectarse directamente al televisor. También afirmó que ciertos modelos ofrecen canales nacionales y transmisiones de la liga boliviana.

Otro comerciante de la Ceja de El Alto explicó que algunos servicios funcionan mediante suscripciones compartidas entre varios dispositivos. También mencionó que existen diferencias entre las aplicaciones en cuanto a la disponibilidad de películas, canales deportivos y herramientas de control parental.

No obstante, este tipo de aparatos y plataformas piratas incluyen contenidos para adultos que pone en riesgo la protección de niños y adolescentes. Aunque algunos vendedores aseguran que determinadas aplicaciones permiten establecer contraseñas para restringir el acceso, esas funciones no están disponibles en todos los servicios.

¿NO RASTREAN LA DIRECCIÓN IP?

Algunos usuarios tienen la percepción de que el uso de estos dispositivos es seguro porque las plataformas no rastrean la dirección IP de quienes las utilizan. Esa idea, sin embargo, no constituye una garantía de anonimato ni de protección de los datos personales.

El experto Tonny López advirtió que los riesgos informáticos pueden incluir el robo de cuentas, la vulneración de información personal y el acceso indebido a datos de los usuarios.

“Evidentemente, como en todas las plataformas, técnicamente les pueden empezar a robar las cuentas, craquear, vulnerar, empezar a robar información”, alertó.

En ese sentido, el experto indicó que la exposición puede ser mayor cuando una persona utiliza el mismo correo electrónico o las mismas contraseñas para registrarse en servicios de procedencia desconocida y acceder a redes sociales, cuentas bancarias u otras plataformas financieras.

DE LOS PLATOS SATELITALES AL STREAMING

El experto López recordó que, años atrás, se extendió en Bolivia la comercialización de equipos de televisión satelital que prometían ampliar el acceso a canales, especialmente en lugares donde los operadores tradicionales tenían dificultades para llegar.

Con el tiempo, algunas señales fueron bloqueadas y la oferta cambió. Esto significa que la evolución tecnológica permitió que parte de ese consumo se trasladara a aplicaciones de Internet y dispositivos que facilitan la reproducción de contenidos desde distintas plataformas.

“Los mismos usuarios en Internet, que son varios, empezaron ya a usar un sinfín de aplicaciones para hacer todavía el uso de streaming”, relató.

El cambio también modificó las dificultades de fiscalización. Mientras un dispositivo físico o una señal determinada pueden ser identificados, las aplicaciones digitales pueden cambiar de nombre, dejar de funcionar y reaparecer bajo otras modalidades. Esto complica el seguimiento de los servicios y la identificación de sus responsables.

La tecnología, incluida pirata, crece y no hay normas

Según Tonny López, Bolivia enfrenta dificultades para responder a las nuevas formas de distribución digital y establecer mecanismos eficaces de control, mucho más en el mercado informal donde fluye todo tipo de ofertas.

“En Bolivia todavía estamos muy atrasados con el tema de las normativas, la tecnología y los nuevos fenómenos”, sostuvo el experto.

Asimismo, señaló que estas plataformas que operan al margen de la legalidad abren cuestionamientos sobre la identificación de sus responsables y la posibilidad de iniciar acciones cuando se vulneran derechos audiovisuales.

Sin cifras para medir el alcance de la piratería. El experto indicó que no hay estudios ni datos oficiales que permitan conocer cuántas personas utilizan servicios de streaming sin autorización y qué impacto económico tienen estas prácticas en el país.

López recordó que, en periodos anteriores, se hablaba de cerca de un millón de usuarios registrados de Netflix en Bolivia y mencionó que las suscripciones tenían un costo que podía representar una barrera para parte de la población.

Sin embargo, señaló que, desde su experiencia personal, el entrevistado considera que el consumo de plataformas audiovisuales está ampliamente extendido. “Yo creo que, digamos, de 10 personas, 9 utilizan el servicio de streaming. De los que yo conozco, en mi entorno, muchas de las personas, sea legal o ilegal, utilizan ese servicio”, señaló.

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