14 de julio (Urgente.bo).- La Paz no solo es un departamento donde conviven distintos géneros musicales, sino también un reflejo de la diversidad cultural que caracteriza a su población. Para el productor de radio Eduardo Hochmann, el amplio abanico de gustos que existe en la Sede de Gobierno, es consecuencia de décadas de migración interna y de la convivencia de diferentes identidades dentro de una misma ciudad.
Hochman explica que el departamento ha desarrollado un “ecosistema musical” en el que diferentes géneros encuentran sus espacios según las características de cada zona. “Casi siempre, no siempre, la música funciona con aspectos urbanos, geográficos y territoriales”, señaló.
Mientras el folclore mantiene un fuerte arraigo en las laderas, Villa Fátima, Max Paredes y El Alto, el rock tiene mayor presencia en sectores como Sopocachi, la zona Sur y los espacios universitarios. Por su parte, la cumbia se ha consolidado como un género transversal, con especial fuerza en las zonas comerciales y populares.
Sin embargo, el especialista aclaró que estas preferencias ya no responden únicamente a un criterio geográfico o económico. Aseguró que, con el paso de los años, los gustos musicales comenzaron a mezclarse al igual que la población.
“La Paz, que además es el epicentro de muchas culturas y de mucha migración, se ha mezclado en cuestión de los gustos, a tal punto que hay harta gente a la que le gusta mucho el rock y también escucha chicha cumbia, o por lo menos la baila y la digiere”, afirmó.
En ese sentido, Hochmann sostuvo que la diversidad musical paceña es una consecuencia directa de la diversidad de su gente. Considera que la constante migración de desde distintas regiones del país, ha hecho que los géneros musicales convivan y sean aceptados por públicos que antes estaban completamente segmentados.
En ese sentido, explica que las barreras que antes separaban los gustos musicales por sectores sociales empezaron a desaparecer.
“Antes era muy marcado. La cumbia era muy segmentada a El Alto y las periferias. Ahora se ve que hay una situación en todos los grupos sociales con todos los gustos musicales y se mantiene ese esquema que yo lo manejo como un ecosistema”, dijo.
Para Hochmann, este fenómeno demuestra que la música ha trascendido las diferencias económicas y sociales. Aunque todavía existen zonas donde ciertos géneros tienen mayor presencia, hoy es común que personas de distintos sectores de la ciudad compartan los mismos eventos musicales y disfruten de estilos diversos.
"El público paceño digiere todo tipo de música en estas ocasiones. No para consumo musical, sino para diversión. Ahí hay una diferencia. El consumo musical es una cosa; escuchar música e ir a estos eventos para ver un grupo y bailar es diferente", explicó.
Para el productor, esa capacidad de convivir con distintos géneros convierte a La Paz en un escenario donde la música refleja la pluralidad cultural de su población y una identidad construida a partir del encuentro entre personas de diferentes regiones del país.


