Junio 25, 2026 -HC-

La ciudad de La Paz debe incluir a Zongo en sus planes


Jueves 25 de Junio de 2026, 6:30am




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Los más de 50 días de bloqueos que afectaron a la ciudad de La Paz durante 2026 dejaron una lección que no debería pasar desapercibida: la ciudad sede de gobierno sigue siendo altamente vulnerable en materia de abastecimiento alimentario. La escasez de productos, el incremento de precios y la incertidumbre de miles de familias demostraron que depender excesivamente de la producción proveniente de otros municipios y departamentos constituye un riesgo para la seguridad alimentaria de la urbe paceña.

Paradójicamente, el municipio de La Paz posee una enorme extensión territorial con un potencial productivo que históricamente ha sido subestimado. Más del 80% del territorio municipal corresponde al Distrito Rural 23, una vasta región que durante décadas quedó relegada en las prioridades de planificación y desarrollo municipal.

El Valle de Zongo representa quizás el mejor ejemplo de esta oportunidad. Pocos municipios del país cuentan con una diversidad ecológica tan extraordinaria dentro de un mismo territorio. Desde las zonas altas de Coscapa, aptas para la producción de numerosas variedades de papa nativa y oca, hasta los valles intermedios de Cuticucho y Chururaqui, donde prosperan frutas como duraznos, pasando por las comunidades de Harca y Huaji con una importante producción de tubérculos andinos como hualusa, plátanos, yuca entre otros, el municipio de La Paz reúne prácticamente todos los pisos ecológicos presentes en Bolivia.


La consolidación de una conexión vial entre Huaji y Zongo Choro abriría nuevas oportunidades para la producción de cultivos tropicales como cacao, arroz y cítricos. A ello se suma el enorme potencial acuícola de la región mediante la producción de trucha arco iris.

Además del potencial agrícola tradicional, Zongo posee condiciones excepcionales para desarrollar una producción cafetalera de alta calidad. Las características climáticas de sus zonas intermedias son adecuadas para la producción de café especial, un mercado que registra creciente demanda tanto a nivel nacional como internacional. Una estrategia de fortalecimiento productivo podría permitir que el café de Zongo no solo abastezca parte del consumo de la ciudad de La Paz, sino que también se convierta en un producto de exportación con valor agregado.

Actualmente, algunas comunidades de Zongo ya participan en actividades pecuarias, particularmente en la producción de pollos y huevos. Sin embargo, estas iniciativas permanecen en una escala reducida debido a limitaciones de infraestructura, financiamiento y acceso a mercados.

Un elemento fundamental para convertir este potencial en una realidad económica es la integración vial efectiva entre la ciudad de La Paz y Zongo. Resulta paradójico que una parte tan importante del territorio municipal continúe enfrentando dificultades de conexión con el principal mercado consumidor del propio municipio. Por ello, es necesario impulsar la construcción y mejoramiento de una carretera que vincule de manera permanente, directa sin cruzar por otros municipios y eficiente entre la ciudad de La Paz y las comunidades de Zongo. Esta infraestructura no solo reduciría los costos de transporte y facilitaría el acceso de los productores a los mercados urbanos, sino que también fortalecería el turismo, la educación, la prestación de servicios públicos y la integración territorial del Distrito Rural 23.

El desarrollo de Zongo también debe concebirse desde una perspectiva educativa. El Distrito Rural 23 constituye un verdadero laboratorio natural donde convergen diversos pisos ecológicos, sistemas productivos y una de las principales fuentes de generación hidroeléctrica que abastecen al departamento. La producción agrícola, la biodiversidad y las centrales hidroeléctricas operadas por COBEE podrían integrarse en circuitos educativos permanentes para que estudiantes de las unidades educativas del municipio conozcan de manera práctica cómo se producen los alimentos, cómo se genera la energía eléctrica y cómo interactúan los distintos ecosistemas presentes en el territorio paceño.

No debe olvidarse que Zongo tuvo en el pasado pasado una relación económica mucho más estrecha con la ciudad de La Paz. Durante décadas, numerosos productos agrícolas provenientes de sus comunidades abastecían regularmente al Mercado Rodríguez. Con el paso del tiempo, la falta de inversión pública, la migración y la ausencia de políticas de desarrollo rural provocaron una disminución progresiva de esta actividad hasta casi desaparecer.

Recuperar el papel histórico de Zongo como proveedor de alimentos para La Paz no es un ejercicio de nostalgia, sino una necesidad estratégica. La experiencia reciente demuestra que la seguridad alimentaria no depende únicamente de mercados eficientes o de carreteras abiertas. También requiere una visión estratégica que fortalezca la capacidad productiva propia.

Por ello, resulta imprescindible que el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz impulse una política integral de desarrollo agropecuario y turístico para el Distrito 23. Esto implica inversiones en caminos vecinales, sistemas de riego, asistencia técnica, centros de acopio, cadenas de frío, acceso a financiamiento y programas de comercialización que conecten directamente a los productores rurales con los consumidores urbanos, al mismo tiempo crear las condiciones para la inversión en turismo recreativo para los fines de semana.

La Paz debe comenzar a pensar en Zongo no como una región distante, sino como una extensión natural de su propio desarrollo económico. La construcción de una carretera asfaltada entre la ciudad y Zongo, el fortalecimiento de la producción agropecuaria, la expansión de la caficultura, la piscicultura y la avicultura, junto con programas educativos y turísticos, pueden convertir al Distrito Rural 23 en un verdadero polo de desarrollo municipal.

Los bloqueos de 2026 han sido una advertencia costosa. Sin embargo, también ofrecen una oportunidad para replantear prioridades. En lugar de lamentarnos nuevamente cuando se interrumpan las rutas de abastecimiento provenientes de otros municipios o departamentos, es momento de mirar hacia el enorme potencial que existe dentro del propio territorio paceño. Invertir en Zongo es invertir en la seguridad alimentaria, la resiliencia económica y el futuro de la ciudad de La Paz.

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