Abril 15, 2026 -HC-

Kohlberg: la historia de fe y éxito de Don Julio

Todo empezó hace 63 años, con la primera cosecha de la viña. Hoy Kohlberg es parte de la industria nacional. Un orgullo de tres generaciones


Miércoles 15 de Abril de 2026, 7:15pm




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Don Julio jamás imaginó que una dolencia estomacal sería el inicio de una de las empresas vitivinícolas más emblemáticas del país: Kohlberg. La historia de esta bodega empezó hace 63 años, es protagonista de una historia original y hoy es una marca boliviana sostenida por la tercera generación.

Julio era transportista y, a la par, tenía una tienda de repuestos junto a su hijo en Tarija. Su vida dio un giro de 180 grados cuando sufrió un problema estomacal. Le recomendaron un remedio parecía simple: media copa de vino en cada comida, pero la preocupación era “de dónde sacar el maravilloso remedio”.

“Mi abuelo pensó: ¿de dónde saco vino?, porque aquí había muy pocas familias que producían y eran pateros, hechos en casa”, relata Ingrid, nieta de Julio Kohlberg. Católico como era, el patriarca escuchó al sacerdote del pueblo, quien lo introdujo en el mundo de los vinos.

El cura del pueblo, buen amigo de Julio, le regalaba vino de la parroquia, pero se terminaba pronto, por las cuestiones de salud y los compartimientos de don Julio, cuenta la nieta con una sonrisa.

Entonces, el sacerdote optó por enseñarle a cultivar la vid y elaborar vino, sin saber el gran impulso que iba a representar. A estas enseñanzas, Kohlberg sumó otros conocimientos sobre el vino en su paso por Argentina, donde estudiaban algunos de sus hijos. Así, en dos viñedos plantó diversas variedades. La primera hacienda la adquirió en 1959, precisamente en Santa Ana, donde el sueño se hizo historia y ésta en marca boliviana. Julio empezó con plantines de Argentina. En 1968 se consolidó el vino Fundador, en honor al esfuerzo inicial.

Hoy, gracias a la esencia de su trabajo, Kohlberg cosecha uva para sus excelentes vinos, lo que le permite coleccionar reconocimientos nacionales e internacionales, como una vendimia.

La empresa es familiar. De los 15 nietos, diez se dedican a esta industria. Ingrid dice que todos ellos son gerentes de área y, aunque reconoce que no ha sido fácil, está segura de que la tercera generación da importantes pasos.

Cinco de sus vinos recibieron puntajes superiores a 90 puntos de parte de James Suckling, el gurú del vino, también brillan los galardones obtenidos en el Mundial de Tempranillo y en el Syrah du Monde en Francia, entre otros.

La calidad, siempre la calidad

Aproximadamente a 15 kilómetros de la ciudad de Tarija, se encuentra la Bodega Kohlberg, en Santa Ana La Vieja. La casa principal es el núcleo de esta historia estimulante. Hoy, alrededor del inmueble, enormes salas se levantan como el espacio para procesar el líquido de la vid. Ingrid Kohlberg relata que la sala más grande tiene una capacidad de entre 8 millones y 8.5 millones de litros.

Los 60 tanques instalados en la empresa son de acero inoxidable. Fueron llevados a Tarija desde Mendoza, Argentina. Cada vendimia, considerando que la cosecha es una vez por año, produce de 4 a 8 millones de litros. Del 65 al 70% son uvas tintas y el porcentaje restante, blancas.

El principal mercado de Kohlberg es el nacional, que abarca el 95%, el 5% restante se exporta a EEUU y China, Brasil y México. “El precio relación calidad de nuestros vinos es muy atractivo porque tenemos excelente calidad de vinos. Los precios son muy accesibles”, sostiene Herbert Kohlberg, nieto del fundador.

Kohlberg cuenta con su propia materia prima, que representa aproximadamente el 50%, la otra mitad es comprada de pequeños y medianos productores, que se traduce en el beneficio a 350 familias.

La empresa familiar usa diferentes variedades de uvas, las más representativas son el Moscatel de Alejandría para el vino blanco clásico, Tannat, Malbec y Tempranillo, entre otros, para el vino tinto.

Para los Kholberg, en el mundo del vino no hay competencia. Don Julio inculcó a sus hijos y nietos la visión de hacer productos de calidad, ya que de ello depende conquistar el mercado internacional. “No bajar la calidad, tener siempre materiales de primera, esa es nuestra identidad”, menciona.

24 líneas, 24 historias particulares

Kolhberg cuenta con 24 líneas de vinos, pero los más representativos son los blancos y tintos clásicos que representan el 85% del volumen de la producción. El porcentaje restante es compuesto por la gama varietal, premium, ícono y otros. El producto se exporta a EEUU, China, Europa y se prevé ampliar el mercado a Perú, Brasil, Paraguay y otros.

Ingrid resalta que todos los vinos cuentan con una historia, como el Fundador, que es resultado de métodos de vinificación de la época. Cuenta con las variedades Cabernet Sauvignon, Garnacha y Syrah.

Entre otras líneas están Los de Siempre, compuesto por el Tinto Clásico, que es un blend de variedades tintas; y el clásico blanco, elaborado con uva 100% Moscatel de Alejandría. Los mismos son exportados a EEUU.

La línea Numerales: 1 Ugni Blanc, elaborado íntegramente con Ugni Blanc, una variedad de raíces italianas originaria de la Toscana, es del viñedo de la hacienda de Don Julio; Sauvignon Blanc & Franc Colombardo, elaborado con las variedades Sauvignon Blanc y Franco Lombard.

Además, está la línea Especiales Semidulces: Semidulce Tinto, con la variedad Syrah Malbec y el Semidulce Rosado, con la variedad Tempranillo Syrah.

Asimismo, está Oporto de uvas Grenache; Cabernet Sauvignon, Syrah, Malbec. En la línea Particulares se encuentran: Raíz Tannat, Stelar, Flamant Rosé. En la línea Cosecha: 200 Cosecha Homenaje, en honor al bicentenario de la independencia, con Cabernet Sauvignon, Malbec y Syrah; además de Cautivo, con Tannat y Tempranillo. Línea Cautivo, la Línea Stelar, entre otros.

En la línea Íconos se encuentra Don Julio, Elia Rosa y Malbec, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, que son de exportación. Ingrid sostiene que esta línea fue creada en honor a ellos. “Mi abuelo siempre estuvo al frente, pero una mujer que lo ha acompañado fue mi abuela Elia Rosa, hemos lanzado esta línea para llegar a la gente con una historia de amor y compañerismo”, dice emocionada.

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