El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, afirmó este martes desde Ciudad de Panamá que Bolivia propone en la Coalición de las Américas contra los Cárteles, el fortalecimiento de la cooperación regional contra el crimen organizado transnacional y que las Fuerzas Armadas tengan una participación más efectiva contra las mafias.
Desde su cuenta de Facebook, señaló que la amenaza del crimen organizado ya no puede ser entendida únicamente como tráfico de drogas o traslado de cargamentos, debido a que estas organizaciones combinan rutas, dinero ilícito, violencia, tecnología, desinformación y control territorial.
Advirtió que cuando estas estructuras utilizan armas, intimidación y corrupción para debilitar al Estado y afectar la democracia, se está frente a una amenaza de carácter narcoterrorista.
En ese marco, planteó la necesidad de que Bolivia fortalezca sus capacidades y revise su marco normativo “para que las Fuerzas Armadas puedan aportar de manera más efectiva en fronteras, espacio aéreo, ríos, zonas estratégicas e infraestructura crítica, bajo autoridad nacional, mando civil, coordinación interinstitucional y respeto a la ley”.
“Para avanzar en ese camino, debemos revisar experiencias de países vecinos y construir un modelo boliviano propio. Colombia muestra la importancia del control territorial frente a redes armadas y economías ilícitas; Perú, la coordinación entre Fuerzas Armadas, Policía y Fiscalía en zonas críticas; Brasil, la lógica de una franja fronteriza con empleo de capacidades interinstitucionales; y Paraguay, el uso de capacidades militares especializadas en apoyo a la lucha antidrogas”, explicó.
El ministro sostuvo que las capacidades operativas de Bolivia deben avanzar de manera equilibrada con las de los países de la región, debido a que las redes criminales actúan sin fronteras. En ese sentido, consideró fundamentales la inteligencia, tecnología, interoperabilidad, cooperación internacional y una acción sostenida entre los países.
Uno de los principales desafíos, según Justiniano, es afectar la capacidad financiera de estas organizaciones. Para ello, consideró necesario fortalecer la inteligencia financiera, la ciberdefensa, el rastreo de criptoactivos, la lucha contra el lavado de activos y la cooperación efectiva entre países.
“Bolivia participa con soberanía, legalidad e institucionalidad democrática”, afirmó el ministro, al remarcar que el objetivo es defender el territorio, la población y la democracia frente a las nuevas amenazas del crimen organizado transnacional.
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