Ciudad de México, 11 de junio de 2026 (ABI).- México derrotó 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural del Mundial 2026, pero más allá de los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, el encuentro quedará en la historia por una marca inédita: es el primer duelo de apertura de una Copa del Mundo que termina con tres jugadores expulsados.
La fiesta mundialista comenzó con el gol de Quiñones a los nueve minutos., convertido con un potente remate que hizo que el balón pase por debajo de las piernas del arquero sudafricano, mientras que Jiménez amplió la ventaja a los 67 con un cabezazo que dedicó a su padre, Raúl Jiménez Vega, fallecido en marzo de este año. El tanto también significó el primero del delantero mexicano en una fase mundialista.
Sin embargo, la intensidad del compromiso terminó marcando el desarrollo del juego. La primera tarjeta roja fue para el sudafricano Sphephelo Sithole al inicio del segundo tiempo, tras derribar a Brian Gutiérrez cuando se perfilaba hacia el arco rival.
A los 84 minutos, el VAR intervino para revisar una acción de Themba Zwane sobre Roberto Alvarado y el árbitro brasileño Wilton Pereira Sampaio mostró la segunda expulsión para el conjunto africano.
Cuando el partido parecía definido, César Montes vio la tarjeta roja en tiempo añadido tras cortar un contragolpe como último hombre, completando así una estadística sin precedentes en los encuentros inaugurales de los Mundiales.
Con tres expulsados, el México-Sudáfrica de 2026 se convirtió en el primer partido de apertura en registrar esa cifra y ya superó, en una sola jornada, las únicas tarjetas rojas contabilizadas en las ediciones de Uruguay 1930 e Italia 1934. Además, quedó a una expulsión de igualar las cuatro registradas durante todo el Mundial de Catar 2022.
Así, entre la victoria del anfitrión y una tarde cargada de tensión, el Mundial 2026 abrió su historia con un dato que ya forma parte de los libros de récords del fútbol.
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