Tras un extenso debate de varias horas y una detallada exposición técnica, la Cámara de Diputados aprobó por más de dos tercios, tanto en grande como en detalle, el proyecto de ley de modificaciones al Presupuesto General del Estado (PGE) 2026. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, destacó que este hecho no solo representa un cambio en la gestión económica del país, sino también un hito histórico de consenso político que no se veía en las últimas dos décadas.
"Esta aprobación se ha hecho en grande y en detalle con más de dos tercios y creo que más allá de lo importante de estas modificaciones, que van a permitir darle más recursos a las alcaldías y gobernaciones, que van a permitir que el ahorro que se está haciendo en el Gobierno Central en gasto corriente, que no es esencial, vaya a la salud, a la educación y a la seguridad, más allá de todos esos elementos que son fundamentales para marcar un cambio en la gestión económica del país, también se ha dado un hecho político", expresó Espinoza.
Las modificaciones aprobadas permitirán redistribuir los recursos del Estado, priorizando a las regiones y a los sectores más vulnerables. Según explicó la autoridad, el ahorro generado por el Gobierno Central mediante el recorte de gasto corriente no esencial se destinará directamente a fortalecer la salud, la educación y la seguridad, además de dotar de mayores recursos económicos a las alcaldías y gobernaciones del país.
"Las modificaciones aprobadas permitirán redistribuir los recursos del Estado, priorizando a las regiones y a los sectores más vulnerables. Según explicó la autoridad, el ahorro generado por el Gobierno Central mediante el recorte de gasto corriente no esencial se destinará directamente a fortalecer la salud, la educación y la seguridad, además de dotar de mayores recursos económicos a las alcaldías y gobernaciones del país", añadió el ministro.
Más allá de los beneficios económicos, el ministro Espinoza resaltó el profundo significado político de esta votación. Remarcó que, a diferencia del pasado —cuando el "rodillo parlamentario" aprobaba los presupuestos sin debate o cuando, en el anterior régimen, se imponían mediante decreto—, esta vez se priorizó el diálogo democrático.
///


