La escultura abstracta del Señor Jesús del Gran Poder, ubicada en el mirador de Mallasilla, atraviesa un grave proceso de deterioro que pone en riesgo su conservación e incluso su estabilidad. La obra presenta rajaduras, perforaciones, daños ocasionados por la humedad y actos de vandalismo, además de un evidente deterioro de los pernos que sostienen la estructura de la imagen.
“La escultura del Señor Jesús del Gran Poder fue dejada a su suerte. El deterioro ya no solo afecta la parte visible de la obra, sino también su estructura de soporte. La base está completamente debilitada, los pernos quedaron expuestos y eso evidencia el riesgo en el que se encuentra este patrimonio”, afirmó Ruiz.
El concejal Fernando Ruiz explicó que el soporte se encuentra carcomido y que los pernos de sujeción permanecen expuestos, una señal de que la estructura perdió resistencia y podría comprometer la estabilidad de la escultura si no se ejecutan trabajos de restauración de manera inmediata.
A esta situación se suma el deterioro del propio mirador. El sitio ya no cuenta con ningún tipo de barandado de protección, lo que representa un peligro para los visitantes, considerando que la plataforma se encuentra junto a un desnivel. La falta de mantenimiento también alcanza a los accesos de tierra y a la escasa iluminación, condiciones que incrementan la sensación de inseguridad durante la noche.
Durante la inspección también se evidenció la presencia de fogatas, latas de cerveza, botellas de bebidas alcohólicas y otros desechos esparcidos alrededor de la escultura. Estos indicios hacen presumir que el lugar se convirtió en un punto de reunión de bebedores consuetudinarios, situación que preocupa a los vecinos por los problemas de inseguridad que genera en la zona.
La imagen, elaborada en fibra de vidrio por el escultor José Edlin Aguilar en 2005 y con un peso aproximado de 700 kilogramos, estuvo inicialmente instalada en la plaza del Gran Poder En julio de 2009 fue trasladada a la avenida del Poeta y posteriormente, en junio de 2010, fue reubicada en el mirador de Mallasilla, luego de descartarse su emplazamiento en la zona Amor de Dios debido a la inestabilidad del terreno.
Las inclemencias del tiempo provocaron grietas en distintos sectores y un boquete en la parte posterior del manto permite el ingreso permanente de agua, acelerando el deterioro interno de la estructura.
Además del daño ocasionado por la humedad, la escultura fue víctima de actos vandálicos. En varias partes del manto se observan pintadas con palabras obscenas y grafitis que desfiguran la obra y reflejan el abandono del espacio público.
Ruiz anunció que en los próximos días presentará una Minuta de Comunicación para exigir al Ejecutivo Municipal la restauración integral de la escultura y la recuperación del mirador, incluyendo la reposición del barandado, el mejoramiento de la iluminación, la limpieza del lugar y acciones de control para evitar que continúe siendo utilizado para el consumo de bebidas alcohólicas.


