El Legislativo dio ayer dos pasos importantes solicitados por el gobierno del presidente Rodrigo Paz. En la tarde, el Senado aprobó un crédito otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo por el monto de 500 millones de dólares en el marco de la política de protección social en el contexto de la crisis económíca. Y cerca de la medianoche, la Cámara de Diputados dio visto bueno al financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) por la suma de 1.900 millones de dólares.
El ministerio de Economía informó que el crédito de $us 1.900 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) es un un paso de alta relevancia para la estrategia económica orientada a consolidar la estabilidad, fortalecer las reservas internacionales y recuperar las condiciones para el crecimiento y la inversión en Bolivia.
Tras su aprobación, el proyecto continuará su tratamiento en la Cámara de Senadores. En el hemiciclo, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales Burgos, expuso los alcances económicos y financieros del acuerdo y respondió a las consultas planteadas por los legisladores. Recordó que el Gobierno recibió una economía con $us 3.167 millones en Reservas Internacionales Netas, de los cuales apenas $us 52 millones correspondían a reservas líquidas, y explicó que, como resultado de las medidas de estabilización implementadas durante la actual gestión, a agosto de 2026 las RIN alcanzaron $us 4.399 millones, mientras que las reservas líquidas superaron los $us 1.100 millones.
En ese marco, explicó que los aproximadamente $us 1.900 millones del FMI estarán destinados a fortalecer las Reservas Internacionales Netas y la balanza de pagos, fortaleciendo la capacidad financiera del país para continuar avanzando en el proceso de estabilización económica.
“Estos 1.900 millones de dólares vienen exclusivamente para respaldar las reservas internacionales netas y la balanza de pagos”, señaló Morales durante su intervención ante la Cámara de Diputados.
El Ministro destacó además que el alcance de esta operación trasciende el propio financiamiento del Fondo, porque permitirá avanzar en la gestión de nuevos recursos con organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), CAF y el Banco Mundial, por un monto superior a los $us 5.000 millones, que podrán ser destinados a proyectos de inversión pública en infraestructura, educación, salud y sectores productivos.
El crédito del Banco Interamericano de Desarrollo a Bolivia que esta tarde aprobó la Cámara de Senadores tiene el objetivo de fortalecer el sistema de protección social en Bolivia en el contexto de la complejidad económica que atraviesa el país. Aquello se traduce en el financiamiento para el pago de la Renta Dignidad y para el levantamiento de un sistema de registro de los beneficiarios de los bonos que se entregan en el país.
Según un documento al que tuvo acceso el periódico digital Urgente.bo, el objetivo general del crédito “es mitigar los efectos negativos ocasionados por ajustes estructurales, como el retiro de subsidios energéticos (SE), en los hogares más pobres del país, y la creación de un registro social (RS) que permita la gestión eficiente de recursos del Estado orientados al alivio de la pobreza y el fomento de capital humano en los hogares más pobres”.
Durante el debate legislativo, Morales fue enfático al señalar que el programa económico responde a decisiones soberanas del Estado boliviano y no a medidas impuestas desde el exterior.
Morales también destacó que el proceso de ordenamiento económico está acompañado por una política de protección a los sectores más vulnerables. Recordó que durante la actual gestión se incrementó el Bono Juancito Pinto de Bs 200 a Bs 300, se implementó el Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE) y se fortaleció la Renta Dignidad para quienes no reciben jubilación, como parte de las medidas destinadas a acompañar a las familias durante el proceso de estabilización.
Asimismo, explicó que la estrategia económica contempla reducir progresivamente el déficit fiscal, eliminar el financiamiento del déficit mediante créditos del Banco Central al sector público, reducir gastos innecesarios y priorizar los recursos destinados a políticas sociales.
“Lo que queremos es reducir el déficit fiscal, reordenar nuestras finanzas públicas mediante el corte de los gastos superfluos e impulsando, por sobre todo, el gasto de corte social para proteger a las familias más vulnerables”, manifestó Morales.
El proyecto pasa ahora a la Cámara de Senadores para continuar su tratamiento legislativo, en un momento en el que Bolivia avanza en una hoja de ruta orientada a ordenar la economía, proteger a las familias, recuperar la confianza y sentar las bases para un crecimiento sostenido.
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