Tres ministros de la administración de Rodrigo Paz aseguraron este sábado que la eliminación de la subvención al diésel y el paquete de medidas tienen el fin de devolverle al país la dinamicidad económica y terminar con el contrabando y han coincidido en su disposición de dialogar con los diferentes sectores del país
Este sábado, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, explicó que el espíritu del fin de la subvención a este carburante y el paquete de medidas de protección a la población boliviana es devolverle al país la dinamicidad económica y tranquilidad social.
“Reiteramos nuestra invitación permanente al diálogo a todos los actores y sectores para que trabajemos de manera que los efectos y los impactos que estas acciones van a generar sean en beneficio de la gente”, convocó.Sostuvo que las decisiones que se está tomando con la gente son para “construir futuro para los bolivianos”.
“¿Qué preferimos?, ¿Seguir alimentando las bandas de contrabandistas y de criminales o queremos construir carreteras, hospitales, centros educativos?, ¿Qué es lo que queremos? ¿Construir futuro o estar anclados con el pasado?”, cuestionó.
En ese sentido, enfatizó que ante ello varios sectores de diferentes ámbitos, se pronunciaron “porque se entiende que no podíamos seguir mintiéndonos”.
En tanto, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, remarcó que el fin a la subvención al diésel se da debido a que bandas criminales destinaban el combustible a actividades como la minería ilegal y al contrabando.
“Nosotros no podíamos seguir comprando diésel barato, o más bien dicho diésel caro para venderlo barato, eso era ilógico, era irreal”, añadió.
El Estado destinaba cerca de $us 55 millones por semana a la subvención de combustibles, principalmente al diésel, lo que representaba más de $us 2.600 millones al año, recordó el mandatario durante su mensaje a la nación.
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