El conflicto contra el gobierno de Rodrigo Paz ingresa este lunes a su tercera semana en un escenario complejo por la llegada a El Alto de una columna de marchistas que son seguidores de Evo Morales y que, al mismo tiempo, pone en evidencia la división de las organizaciones sociales como el esfuerzo de la administración gubernamental que corre contra el tiempo para llegar a acuerdos con algunos sectores sociales. en especial los campesinos de La Paz, juntas vecinaleds alteñas, para aislar la movilización chapareña.
La división de las organizaciones sociales se hace patente en la Central Obrera Boliviana (COB), cuyo máximo ejecutivo, Mario Argollo, ha convocado a una huelga general indefinida que no se cumple. La COB pudo realizar algunas marchas de protesta y lograr el respaldo de los trabajadores mineros. Los otros sectores no se han sumando a la movilización cobista.
Por el contrario, los dirigentes del magisterio nacional, uno de los sectores más fuertes de la COB, llevaron adelante sus negociaciones con el gobierno para lograr un bono anual y la creación de nuevos ítemes para el área rural y urbano.
Aun así, el dirigente Argollo apareció este fin de semana en un video en el que ha dejado de pedir la renuncia del Primer Mandatario y demanda la defensa de los recursos naturales y la protección de la economía de nuestros hijos.
El escenario social pasa por una crisis de representación pues algunos sectores del magisterio urbano y rural, en particular lo de La Paz, rechazan los acuerdos de sus dirigencias nacionales y demandan nuevas negociaciones.
El expresidente Evo Morales enarbola la demanda de la renuncia del presidente Paz. Precisamente con esa demanda llegaron a El Alto sus seguidores con la meta de ingresar a la ciudad de La Paz este lunes, aunque no dijeron si se mantendrán con sus movilizaciones durante la semana.
Sin embargo, la demanda de los cocaleros no es la misma que la de las organizaciones sociales de Cochabamba, que este fin de semana se reunieron y definieron que el Presidente Paz cambie a algunos integrantes de su equipo de ministros.
“Exigimos al presidente Lic. Rodrigo Paz que baje a escuchar a las organizaciones sociales movilizadas y atienda sus demandas, para lo cual damos un plazo de 48 horas”, dice la conclusión del ampliado de Cochabamba.
Los sectores cochabambinos exigen el abastecimiento inmediato de combustible y de mejor calidad y el resarcimiento inmediato por los daños ocasionados por la denominada “gasolina basura”. También exigen la continuidad de procesos de saneamiento con el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) en el departamento de Cochabamba
“No vamos a permitir manoseo orgánico por la COB (Central Obrera Boliviana) dentro la estructura de la Csutcb y exigimos respeto a nuestro congreso nacional de la Csutcb realizado en el departamento de Pando”, añadieron.
EL DESCONTENTO EN LA PAZ
El departamento de La Paz es el más afectado por el conflicto que estalló hace más de dos semanas sin demandas homogéneas. De hecho, en principio, la COB exigía un incremento salarial y una columna de indígenas del norte del país marcho hasta La Paz por la abrogación de la Ley 1720, algo que ocurrió la anterior semana.
Así, el gobierno, que ya anticipó mediante el vocero presidencial con quienes tienen exigencias al margen de la ley, como Argollo y los evisstas, desarrollaron intensas negociaciones con una parte de las organizaciones vecinales de El Alto y los campesinos de La Paz. A estas horas de la noche, 21.00 del 17 mayo, no se conocen los resultados de dichas negociaciones.
En suma, el gobierno de Paz esta trabajando contra el tiempo en un escenario complejo y con organizaciones sociales que buscan canalizar el descontento de la población por temas económicos y en un escenario político fractiurado. Y son los campesinos de La Paz los que están organizados, incluyendo a los ponchos rojos de Omasuyos, pero no han dicho si se van a sumar a la movilizacion de Morales.
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