En medio de la incertidumbre nacional por el curso del conflicto y con carácter personal, el diputado Carlos Alarcón sugirió la mañana de este lunes la la convocatoria a un referéndum revocatorio extraordinario para el presidente, vicepresidente y los miembros de la Asamblea Legislativa Plurinacional como una salida constitucional a la crisis provocada por los bloqueos indefinidos.
Alarcón ha propuesto un camino que está integrado por cinco premisas que buscan una solución a este “callejón sin salida por los bloqueos indefinidos cuyo único pedido por los grupos movilizados es la renuncia del Presidente (destitución del Presidente y ruptura del orden constitucional y democrático), donde toda la población está asfixiada y violada en sus derechos más elementales. Las premisas son las siguientes:
1. Que la autoridad que ha sido colocada por el voto sólo sea removida de su cargo por voto (esencia de la democracia para no entrar en el caos y la anarquía de la violencia).
2. Que con una Ley interpretativa de la Constitución como lo permite la ley orgánica del TCP, por dos tercios de votos la ALP convoque a referéndum revocatorio extraordinario para que se realice en 3 meses:
a) Del Presidente y Vicepresidente.
b) De los Asambleístas titulares y suplentes.
3).- Como regula la Ley del Régimen Electoral, si gana por mayoría de votos el NO a la revocatoria el ejecutivo y la asamblea concluyen su mandato el 2030, si gana el sí a la revocatoria, se convocan inmediatamente elecciones generales, que se realizarían en los próximos 5 meses que es el tiempo que necesita el TSE para la primera y segunda vuelta.
4).- La Ley interpretativa habilitaría esta opción extraordinaria de revocatorio para casos extremos como solución a conflictos que comprometen la vigencia del orden constitucional y democrático del país o evitan un enfrentamiento fratricida entre bolivianos.
Anticipando los tiempos que señala la CPE y reemplazando la iniciativa ciudadana para convocarlo, por Ley de la ALP aprobada por dos tercios, asumiendo que la gran mayoría de los bolivianos estarían de acuerdo con esta salida para evitar males mayores.
5).- El gobierno y la ALP deberían en la campaña del revocatorio explicar qué compromiso asumen con la población, si el voto fuera contrario a la revocatoria, para llevar una agenda mínima que permita sentar las bases de la recomposición democrática de las instituciones y de la economía, sobre la base de un acuerdo gobierno/ALP que garantice en los casos necesarios 2/3 de votos que permitan llevar adelante esta agenda.
No podemos permitir que la violencia deponga y derroque gobiernos, aunque se disfrace de elecciones anticipadas, porque esto comprometería la misma existencia del Estado y ni que se diga de la destrucción del orden constitucional y democrático del país que esto conllevaría. Y si se darían éstas elecciones que esconden un golpe a la democracia, ¿que garantizaría que él escenario de convulsión que actualmente estamos viviendo no se repita con un nuevo gobierno que sea resistido por esta dictadura sindical y política que perdieron las elecciones del año 2025? Volveríamos a lo mismo después de haber recorrido un círculo vicioso, complementa el parlamentario Alarcón.
///


