La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) concluyó esta semana el primer Congreso Internacional de Agricultura Sostenible, desarrollado los días lunes 7 y martes 8 de septiembre, y lo complementó este miércoles 9 de septiembre con el primer Simposio de Agricultura Sostenible, dirigido a estudiantes universitarios de carreras de ciencias agrícolas y afines a la producción de alimentos.
Durante las dos jornadas del Congreso, especialistas de Argentina, Brasil y Bolivia abordaron de forma integral temas como la perspectiva agroclimática para la región, la agricultura inteligente por ambientes, el uso de drones para pulverización, el manejo y control de malezas, la nutrición de cultivos y el manejo sostenible del girasol frente al Jopo. El programa incluyó además cultivos alternativos como el sorgo y el mijo, y el uso de bioinsumos, microorganismos vivos que trabajan en sinergia con la vida del suelo y que ayudan a reducir el uso de agroquímicos.
“Son temas de mucho beneficio para la región, porque no habíamos abordado de una forma integral todo lo que abarca la agricultura sostenible. Vimos prácticas que nos ayudan a ser más productivos conservando la nutrición del suelo y la vida que tiene”, señaló Abraham Nogales, presidente de Anapo, al cierre del Congreso.
El Congreso terminó su segunda jornada con una presentación del ingeniero Jorge Escalante, quien expuso su experiencia de manejo de agricultura sostenible en la Chiquitanía, una región que Nogales describió como “una zona de expansión, de mucha productividad, pero también de mucho cuidado”. Dicha disertación reunió los manejos discutidos a lo largo del evento y demostró que, con los cuidados y la nutrición adecuados, la región “será productiva de aquí a muchas generaciones”.
“La afluencia de personas fue muy buena. Estamos muy contentos con la receptividad de nuestros asociados, de los técnicos y de las demás personas ligadas al sector que asistieron. Creo que de aquí en adelante vamos a empezar a hacer un Congreso de Agricultura Sostenible, probablemente de forma bienal”, afirmó Nogales, quien también anticipó la posibilidad de organizar un nuevo evento para las personas que se quedaron fuera de esta primera versión.
La producción sostenible y varias de sus prácticas “ya son parte de las decisiones diarias de los productores en el campo”, destacó Nogales, aunque añadió que su adopción depende de la responsabilidad de cada agricultor. “Realmente estamos demostrando con evidencia científica que son prácticas muy eficientes para la región y que nos dan mayor productividad y mayor conservación de los suelos”, apuntó.
Simposio universitario
El ciclo de actividades cerró este miércoles con el primer Simposio de Agricultura Sostenible, realizado en el Aula Magna “Mery Scheflen” de la Universidad Evangélica Boliviana (UEB), dirigido exclusivamente a estudiantes de carreras de ciencias agrícolas. El evento fue organizado por Anapo junto a la UEB, con el respaldo de WWF Bolivia y Solidaridad.
El programa académico incluyó las exposiciones: “Cultivos de servicios y brechas de carbono”, a cargo del Ph.D. Gervasio Piñeiro; “Bioinsumos para una agricultura rentable y sostenible”, del Ph.D. Rolando Oros Martínez; “Agricultura inteligente y manejo de suelos”, del Lic. Agp. Mgr. Jorge Bismark Terrazas Justiniano; “Nutrición de cultivos y fertilización aplicada”, del Ph.D. Nahuel Ignacio Reussi Calvo; y “Tendencias y oportunidades de mercado para la agricultura sostenible”, del MSc. Andrés Sylvestre Begnis.
En su discurso ante jóvenes universitarios, Abraham Nogales dio la bienvenida a los futuros profesionales del agro y los animó a producir de forma sostenible en suelo boliviano, a tono con la realidad del sector, que afronta un relevo generacional y busca acercar a nuevos profesionales en agronomía a las tecnologías y prácticas que hoy discuten los especialistas del rubro.
Con la realización del Congreso y el Simposio, Anapo consolida un espacio de encuentro entre la producción, la ciencia y la academia que buscará repetirse en próximas versiones para seguir acercando tecnología y conocimiento a los productores bolivianos y a las nuevas generaciones que se forman en el agro.


