13 de septiembre (Urgente.bo).- Aldubar Herney Silva Peña, uno de los presuntos involucrados en el atentado contra la abogada Nadia Beller, afirmó mediante una carta que está dispuesto a comparecer ante la justicia, señalar a quienes financiaron el ataque, revelar a los demás participantes y brindar más detalles sobre el caso, siempre y cuando el Ministerio Público le dé garantías públicas para su seguridad.
En la carta, Silva señaló que teme por su vida debido a la influencia económica y política que, según afirmó, tienen los autores intelectuales del crimen.
“Por la información que poseo, temo seriamente por mi vida y por mi integridad física. Las personas que se encuentran detrás de estos hechos poseen, según mi conocimiento, mucho poder, recursos y vinculaciones políticas”, escribió.
El sindicado remarcó que su intención no es evadir el peso de la ley por sus actos, sino más bien contar con garantías para poder entregarse y declarar. En ese sentido, solicitó que las autoridades judiciales hagan públicas las condiciones para ponerse a disposición de la justicia.
“Quiero garantías y dos condiciones: la liberación inmediata de mi esposa contra mi entrega y que públicamente se me diga cuáles son las garantías que se me van a dar, en qué penal y en qué condiciones voy a estar mientras dure el proceso. Tambien pido reducción de pena por cooperar”, manifestó.
En el documento, Silva admitió su participación como uno de los organizadores de la operación, pero negó haber disparado el arma, como se había señalado en días anteriores.
“Reconozco que tuve participación en aspectos logísticos y de coordinación (...). Sin embargo, niego haber sido la persona que efectuó los disparos contra la señora Nadia Beller y niego haber conducido la motocicleta utilizada durante el ataque”, aseguró.
Asimismo, señaló que por encima de su participación existieron otras tres personas que, según comentó, estaban vinculadas con el financiamiento, las instrucciones y la organización del ataque. Mencionó a una persona conocida como “Toño”, a quien identificó como alguien vinculado con la Gobernación de Cochabamba, y a otro sujeto con el alias de “Chino”, quien se encargaba de realizar el seguimiento a Beller.


