19 de junio (Urgente.bo).- El analista político Guido Alejo señaló que las movilizaciones campesinas en La Paz, principalmente de la organización Túpac Katari y sectores afines a la Bartolina Sisa d, podrían extenderse “durante semanas o incluso meses” debido a su nivel de organización interna y a que las decisiones provienen desde las bases.
Alejo explicó que los bloqueos prolongados no necesariamente responden a financiamiento externo, sino a mecanismos internos de organización y convicción colectiva que permiten sostener las medidas sin un “desgaste” inmediato.
“Hay una rotación incluso las comunidades buena parte de las carreteras y están haciendo su labor. Rotan las familias, algunas van después de dos o tres días a los puntos de bloqueo, hay a menudo vigilias, hay formas en las cuales se ha logrado sobrellevar todo lo que vendría a ser el desgaste”, dijo Alejo a Urgente.bo.
Alejo señaló que en las movilizaciones existe una fuerte convicción en torno a los objetivos que se persiguen, lo que ha permitido sostener las medidas de presión en el tiempo. En su criterio, esta convicción está relacionada con una “sanción moral” hacia Rodrigo Paz, producto de percepciones de ruptura en la relación entre el Gobierno y las organizaciones sociales.
“Lo que yo he visto es que hay una cierta convicción con lo que realmente se está buscando, y esa convicción va más en el sentido de una sanción moral contra el Presidente, por haber roto algo que en el mundo andino es bastante importante. Es fundamental hablar de la lógica de reciprocidad. Cuando una comunidad o una organización te da su apoyo, tiene que existir reciprocidad”, subrayó.
Asimismo, Alejo señaló que en organizaciones como la Túpac Katari y la Bartolina Sisa las decisiones no provienen de una sola cabeza, sino de estructuras orgánicas donde las determinaciones emergen desde las bases hacia niveles superiores.
“En el caso de la Bartolina Sisa y de los campesinos, la estructura es bastante orgánica. Si una comunidad toma una decisión, esta sube hacia la subcentral, luego a las centrales y posteriormente a las provinciales. Entonces, no se puede hablar de una sola cabeza que dicte a todos qué hacer, sino que las decisiones emergen desde abajo. No existe un único directorio, sino múltiples cabezas que tienen presencia en el territorio”, puntualizó.
En ese sentido, Alejo afirmó que los conflictos podrían prolongarse durante varias semanas o incluso meses, debido a la capacidad organizativa y al ajuste de las dinámicas comunitarias a la lógica de los bloqueos.
“Es muy probable que continúen semanas o meses más, porque incluso las dinámicas familiares y productivas se han adaptado a esta situación”, sostuvo.
Los conflictos llevan ya 50 días exactamente. Sectores campesinos y cocaleros son los que llevan adelante los bloqueos ante una Central Obrera Boliviana (COB) que ingresó a la vía del diálogo con el Gobierno.
Guido Alejo consideró que la salida al conflicto no es sencilla y que requeriría mecanismos de representación más efectivos por parte del Estado.
“Lo que se necesita es una representación efectiva de esos sectores en instancias de decisión. No se trata solo de diálogo, sino de estructuras que canalicen esas demandas”, concluyó.


